Por Sofía
Me llamó sofía, tengo 15 añitos, y les voy a contar mi experiencia. Mi prima se llama carla, es de pelo castaño, ojos negros, y muy hermosa por cierto.
Nuestras familias siempre solemos salir a un camping, pero está vez sólo fuimos con mi abuela, ya que mi mamá y mi papá, y los de ella también, tenían que hacer unos trámites en buenos aires. En el camping hay cabañas por sí suele llover, y las carpas las armamos yo y mi prima.
Mi abuela se fue a la cabaña y mi prima y yo a la carpa. Era todo normal, salimos a jugar nos divertimos hasta que llegó la noche. Estábamos sucias, ya que habíamos jugado, y nos teníamos que bañar. Para bañarse, está un poco lejos, es un paredón todo muy maltrado y sucio, con una regadera.
Dejamos nuestros bolsos a un lado. Ella me da la espalda, o sea que se da vuelta, se saca la remera, y luego agarra el short de las caderas y lo tira para bajo. Nunca había visto a mi prima tan sexi, con un corpiño y con una tanga. -dale, no te vas a cambiar? Dice -sí ahí voy. Respondo. Yo también me saco la remera y el short. Nos teníamos que turnar la ducha, ella se mojaba un poco y se hacía a un costado. -ya termine, me voy a cambiar. Me voy para mi bolso, y empiezo a buscar ropa. Sus pezones se podían ver a través de su corpiño. -se te te todo. Digo riéndome. Ah ah, mejor me lo sacó. Me responde sonriendo. Desata su corpiño y dejar caer sus enormes Tetas.
-te molesta sí me lo quito también.
-para nada, quitatelo. Así que me desprendo el corpiño, y sentía como mis pechos erectaban.
Ella se da vuelta para verme y me dice- uuff, no te exita esta situación?
-sí pero no más falta que nos quitemos lo que queda. Me bajo mi bombacha y quedó desnuda, y ella también se quita su tanga y la arroja cerca de su bolso. -Ahora sí me exita. Le digo.
-está para mansturbarse un rato. Dice riendo. -vos te mansturbas mucho? Me interroga.
-ni te imaginas, como 5 veces al día.
-uh, que bien por que pensé que era la única.
Cierra la canilla y se acerca, mientras que yo mire los vellos de su vagina.
-que miras? Dice riendo.
Esa pregunta me incomodo mucho, por que tenía miedo que se enojara conmigo.
-nunca viste mi cóncha.
-no, pero ha de estar mojada como la mía. En realidad estábamos mojadas porque habíamos terminado de bañarnos, pero en ese momento no me di cuenta lo que dije.
Agarra mi mano y lentamente la lleva a conchita, mientras que yo cerraba los otros dedos y estiraba el índice. Un momento me suelta y acaricia mis pechos. Ella cerraba los ojos y tiraba su cabeza para atrás. Estábamos las dos pasadas de frente, yo con una mano metía y entraba el dedo indice muy rápido y fuerte, mientras que con la otra acariciaba sus pezones. Ella agarraba mi codo de la mano que tenía en su vagina. Luego me dirigo con mis dos manos a sus pechos. Ella aprovecha y mete su dedo del medio hasta bien hondo de mi conchita, cuando llegaba al fondo sentía pequeño dolor, pero cuando salía era placer 100 por ciento. Me admire cuando noté que ella metía todo el dedo medio. Cuando su dedo tocaba lo más profundo, ese pequeño dolor, que me hacía dar gemidos. En un momento le digo- ay para para! Con un pequeño grito. Era un orgasmo bien placentero, que mojó los dedos de mi prima y cayó como un chorro de agua al piso. Todo mi cuerpo se relajo y seguimos una hora más antes de irnos hacia la carpa. Ahora estamos todo el tiempo juntas, de la mano, abrasadas y todo eso. Ese es mi relato y espero que haya sido de su agrado, un besote...
Accede a los relatos eróticos exclusivos