Por HardAllTime
Esto ocurrió hace 18 años, y lo escribo como un homenaje a tan esplendida experiencia, tenía yo en ese entonces 18 años, y la mamá de mi mejor amigo tenía la edad que tengo actualmente 36 años, pero estaba esplendida.
Tenía unos labios carnosos, un pelo negro como la noche, y una cintura reducida, los senos se le veían muy bien formados, no eran grandes sino de un tamaño exquisito y de perfecta forma, sus nalgas redondas y muy voluptuosas, las piernas muy bien torneadas, su figura no era producto de ejercicio sino de esa cualidad que solo existe en las mujeres de tener un cuerpo bellísimo sin necesidad de nada, su piel blanca y tersa, siempre muy aromatizada, cabe comentar que usaba tres perfumes simultáneamente, por lo que su aroma era peculiar, aun recuerdo el sutil pero inconfundible olor que llenaba el lugar donde ella se encontraba o había estado.
Por esos días pasaba mucho tiempo en la casa de mi amigo, y pues poco a poco me fueron tomando confianza, eran muy estrictos con respecto a las amistades de mi cuate y más aún con dejar que visitaran la casa, pero, yo siempre fui muy formal para vestirme y muy educado y respetuoso con mis mayores, así que muy probablemente eso me abrió las puertas de su casa.
Pasaron casi dos años en los que yo llegaba prácticamente todos los días a su casa, me encantaba no tanto por la amistad con mi amigo sino por la amistad que había cultivado con su mamá, nos empezamos a tener mucha confianza para contarnos cosas que eran intimas, no necesariamente relacionadas con el sexo, sino de todo tipo, sentimentales, de anhelos, sueños, gustos, como quien se va enamorando cada día de lo que piensa y hace la otra persona, pero, poco a poco yo veía ciertas insinuaciones de parte de ella, que no sabía como interpretar por mi falta de experiencia y el implícito respeto que sentía por ella por el esposo el padre de mi mejor amigo de entonces, y claro por mi mejor amigo, claro a estas alturas de mi vida y con 18 años más de experiencia no hubiese necesitado tantas insinuaciones para saber que ella quería como yo que nos comiéramos vivos, recuerdo los comentarios en doble sentido, las charlas interminables hasta casi amanecer los dos solos sentados en el sofá de la sala, ella usando tan solo un corto y casi traslucido camisón en el que de manera discreta dejaba ver su silueta y lo bien formado de sus senos, no se imaginan lo apetecible que se veía esa mujer a sus 36 años, mucho mejor que cualquiera de las que he tenido oportunidad de poseer.
Recuerdo que usaba unas faldas largas como de seda que dejaban traslucir sus piernas cuando venia hacia donde yo me encontraba y cuando se retiraba la redondees de sus apetecibles nalgas se veían claramente, su cintura reducida y su levantado busto me hacían recordar la figura de las mujeres que utilizaban apretados corsés para disminuir su cintura y levantar los senos, figura que ella poseía de forma natural.
Un día de tantos que anduve con ella, pues conversaba y paseaba con ella más que con mi amigo, me dijo que fuéramos por un camino poco transitado y nos bajamos a caminar a la orilla de un río, era claro que ella tenía intensiones de que yo la abordara y le diera un beso, pero como repito me faltaba valor por todo lo que con anterioridad les plantee, así que de nuevo no paso nada, ella me dijo que regresáramos porque mi amigo seguramente se estaría preguntando porque demoramos tanto, frustrado por mi falta de valor, recriminándome que no tendría oportunidad mejor que esa, venia pensando en la moto, que no tendría otra oportunidad, que seguramente ella no me daría una insinuación más, pero, que podía hacer, y si yo estaba confundiendo amor de madre con deseo, si yo confundía comprensión y cariño con lujuria, que clase de mal nacido mal agradecido sería, que diría mi amigo, que diría el padre de mi amigo, podría hasta matarme, cabe mencionar que siempre estaba armado, y si no me mataba y lo que hacían era darle queja a mi padre el si seguramente me iba a matar, por cierto ahora que hago memoria aun no cumplía yo los 18 años de edad, andaba aún por los 17 pero a unos meses ya de alcanzar los 18.
Así que ya aclarado en parte mi conflicto de intereses, cuando regresábamos del paseo, ella me dijo que pasáramos comprando unos helados, no de nieve sino de paleta, de los congelados hechos de forma artesanal, así que como esa era una de las grandes ventajas de ser su consentido, pues podrán entender que yo por mi edad normalmente no andaba un quinto en la bolsa, y ella pues de posición mas acomodada, y por ser ya un adulto, siempre tenía dinero y no se limitaba a invitarnos a comer a su hijo o sea mi mejor amigo y a mi el consentido de la casa de ellos, total es que cuando llegamos a la casa mi amigo estaba durmiendo el muy holgazán y eso fue en parte lo que me valió para ganarme la simpatía de sus padres, yo era por demás comedido, educado, activo y servicial especialmente con ellos, así que no fuimos juntos al comedor familiar, pues la casa tenía 2 comedores, el de visitas y el familiar, estando allí comiendo helados elle le dio un mordisco al que comía y le pregunte cómo puede morderlos así sin que le lastime el frío los dientes, ella me contesto con una pregunta usted no puede, a lo que yo respondí que no, pero de verla me daban ganas de morder el mío lástima que no podía, inmediatamente le dio otra mordida a su helado y el trozo de hielo que tenía en la boca, lo puso en la mía, fue algo indescriptible, no lo podía creer, estaba paralizado, asombrado, extasiado, dichoso, jubiloso, excitado, fue un beso relámpago, y no sabía como reaccionar, después de un par de segundos me levante, pues yo estaba sentado en una silla del comedor y ella de pie a la par mía sacando o guardando los helados en el refrigerador, y entonces la tome por la cintura la acerque suavemente hacia mi y nos enredamos en un interminable beso de pasión y deseo, nuestros labios jugueteaban y las lenguas se acariciaban de una forma armoniosa, a un solo ritmo, era un beso compuesto por muchos, por fin tenia el sabor de su boca en la mía y sus labios se humedecía con los míos y los míos con los de ella, por fin pude rodear con mis brazos ese cuerpo precioso tan armoniosamente formado y tan esplendida y bellamente conservado.
Quizá ha sido el beso mas esperado de toda mi vida, y es que a pesar de que no era yo nada inexperto en ese tema aun teniendo 17 años pero mis que podrían ser 3 o 4 años de experiencias no se comparaban con la madurez que tenia esa esplendida y hermosa mujer, y si si boca se veía como dije deliciosa, probarla era mil veces mas delicioso de como se veía, pocas mujeres en mi vida han logrado hacerme sentir lo que me hizo sentir esa mujer madura para mi en ese entonces.
Y si el beso fue buenísimo, cuando estuvimos en la cama por primera vez, realmente pienso quedarme corto al tratar de describir tan excepcional experiencia.
Espero que les haya gustado la primera parte de la historia, créanme que luego viví, experimente, hice cosas que realmete son dignas de verse en una película por lo atrevidas y lujuriosas, cosas que les contaré si les ha gustado esta parte del relato y que espero me hagan saber escribiéndome a mi correo electrónico. hardalltime@terra.com
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