Por luisillo
Pues bueno, esta historia es de cuando tenía 18 años. Mi nombre es Luis.
Todo comenzó por que llegue tarde al cole y no me dejaron entrar, entonces vi a unas amigas y fui con ellas. Durante un rato nuestra platica fue normal y una de ellas llamada Marisol dijo: “¿y si vamos al cine para no aburrirnos?” a lo que mi otra amiga (laura) y yo dijimos que no porque no traíamos dinero y Marisol dijo que no importaba, que ella tenia $75 y eso fue suficiente.
En lo personal no suelo ir al cine así que ellas escogieron la película (en realidad no supe el tema pero yo estaba ahí con ellas)
No se como cuanto llevaba la película, pero cuando había algo gracioso lo comentaba con alguna de ellas y les agarraba la mano. En uno de esos comentarios decidí recargarme en el hombro de Laura y con plan de maña le toque la cara para después ir bajando la mano poco a poco. Cuando llegue al punto de casi tocar su pecho debo decir que tenía miedo de que su reacción fuera negativa pero mi sorpresa fue que cuando empecé a tocarlo no dijo nada, ni siquiera volteo, solo se dejo hacer. Entonces comencé a tocarlo mas firme y con mas confianza. Al rato ella se recargo en mi cabeza, y después fui sintiendo como su mano recorría mi pierna en busca de mi pene que se encontraba en su mayor esplendor (ese día por cierto no llevaba calzones). Yo ya me encontraba tocando por encima de su pantalón su vagina que estaba ya caliente. Marisol solo contaba cosas de la película pero yo no le tomaba importancia hasta que muy sorprendida nos dijo casi gritando:
-¿Que hacen perros cachondos?
-Solo nos divertimos un rato. Contestamos
-Pues invítenme, no sean ingratos.
A lo que no dude ni un segundo. Primero me puse en cunclillas frente a Laura para que Marisol se sentara donde yo estaba, después comencé a desabrochar el pantalón de Laura y se lo fui bajando. Ella solo se acomodo para que me fuera fácil hacerle una mamada, cosa que empecé con mucha pasión, mientras acariciaba por debajo de la falda la rajita de Marisol. Nos duro poco el gusto, pues la película estaba terminando, pero Laura, quien vivía cerca de ahí, nos dijo que fuéramos a su casa y dicho y hecho.
No tardamos en llegar, pues estábamos muy calientes los tres de solo pensar en nuestra aventura. Cuando llegamos lo primero que hicimos fue tirar nuestras mochilas, seguido de empezarnos a quitar la ropa. Yo me quede sorprendido por sus cuerpos que eran mucho mas espectacular que lo figura que dibujaban su ropa. No tarde en empezar a besar a Marisol mientras tocaba los enormes pechos de Laura. En realidad ellas eran vírgenes y no sabían que hacer, así que les dije que se relajaran. Como Laura estaba mas lubricada que Marisol por la mamada en el cine, le dije que nos acostáramos en el sillón, Laura montándome pero a tal modo que ella controlara la velocidad y así fue. Laura me dio unos lengüetazas en el pene para lubricar un poco mas la penetración y cuando considero listo, empezó a colocarse en posición. La ayude un poco direccionando mi pene hacia su cuevita que lucia bella, con escasos bellos. Solo vi como poco a poco mi pene iba desapareciendo hasta que se lo trago por completo. Entonces comenzó su movimiento hacia arriba y abajo. Ya no me preocupaba por ella, ahora era tiempo de incorporar a Marisol, que muy paciente había esperado. Le dije que se colocara de tal forma que quedara viendo a Laura pero que yo pudiera mamarle su monte de Venus que también era bellísimo, unos labios no muy gruesos pero si carnositos, su bello púbico era tan escaso como el de Laura y eso me excitaba aun más. Cuando ya estaba en posición, comencé a pasar mis labios por los labios vaginales de ella que eran una dulzura. La primera corrida de Marisol fue divina, pues de su dulce voz solo se escuchaba un: “hay, sigue así que se siente bien” seguida de un movimiento como si le estuviera recorriendo un calofrió y yo sentía correrme, asi que le dije a Laura que parara e hiciera vaciarme, ella solo rió pero accedió. Ella pasaba la punta de mi verga por sus labios pero yo quería que lo metiera en su boquita, entonces le empuje la cabeza para que la fuera metiendo pero no hacia mas que torturarme. No se cuento paso pero después de un rato se la metió, era divina esa mamada que estaba recibiendo, sentía como su lengua jugaba con mi pene dentro de su boca, como lo recorría de la punta hasta el fondo, creo que llegaba a su garganta y no se ahogaba ni se arqueaba, mientras Marisol anunciaba otro orgasmo en el cual comenzaron a asomarse escasos flujos vaginales y yo a correrme dentro de la boca de Laura. Cuando termine de vaciarme, les pedí que se sentaran las dos en el sillón, y como lo habíamos empezado en el cine le daba una gran mamada a Laura mientras le metía un dedo a Marisol. Así estuvimos un rato hasta que Laura empezó a venirse, entonces con mi mano desocupada le metí dos dedos y sentía como apretaba y aflojaba su vagina con el orgasmo- Cuando ella termino yo ya estaba recuperado y me pare del piso, acomode a Marisol levantándole las piernas y la empecé a penetrar con mucho cuidado para no lastimarla, primero metí la puntita, después la sacaba y se la volvía a meter pero un poco mas hasta que a la quinta ves se la deje ir lentamente hasta el tope, ella me abrazo muy fuerte por la tensión que sentía.
- Relájate, no aprietes mucho y no te dolerá, solo déjala ir. Dijo Laura mientras se tocaba el clítoris
Así lo hizo, poco a poco sentí como iba aflojando mas su hoyito y cuando sentí que era el momento comencé el mete saca. Cuando se relajo dejo de abrazarme y se coloco a manera que parecíamos hacer una L y solo hacia gestos y gemía, entonces mientras me la enchufaba, le acariciaba el clítoris para relajarla más. Estaba durito y con cada caricia que le daba gemía todavía más hasta empecé mas rápidos mis movimientos al mismo tiempo que veía como botaban su senos con cada embestida que le daba. Así estuvimos un rato hasta que me venia, pero me controle y cuando desapareció la sensación del orgasmo me salí, la acomode boca abajo y comencé a besarle ese culo que desde hace mucho me volvía loco. Pasaba mi lengua por su chiquito como queriendo penetrarlo, después le empecé a meter un dedo, después dos hasta el fondo y ya no aguantaba, entonces me puse en posición de “perrito” y de un solo movimiento pero lento se la deje ir hasta el tope, solo gemía. Dejaba caer saliva para lubricar ese hoyito y empecé nuevamente con el mete saca a velocidad media y no tarde en llenarle el culo de mi semen. Cuando terminamos nos vestimos y cada quien se fue para su casa.
Al otro día solo nos miramos y nos sonreímos. Después cuando estábamos los tres juntos solo comentamos esa experiencia y a manera de broma planeábamos otra diciendo que haríamos, pero esa es otra historia que después les contaré
Accede a los relatos eróticos exclusivos