Por lalola
Soy lalola - De cómo Lucho me desvirgó (1º Parte)
Cuando conocí a Lucho, no imaginé que todo cambiaría para mí.
El era mayor que yo, q en esa época tendría como 13 años, él tenía más o menos 22 años... Bueno en cierto momento, yo estaba sobre él, jugando y noté su bulto. Lejos de asustarme; me excitó. Y seguí .No podía parar y él comenzó a introducir su dedo y yo sentía q me orinaba. –No es nada tonta- dijo. –Solo estas acabando..es normal. Yo seguía a mil. De repente entró otro dedo y me iba abriendo despacio con ambos dedos. , con la otra mano tocó mis pequeños pezones y me gustaba, sentía electricidad en todo el cuerpo. Ya no razonaba, quería más y más, sin saber “que” era eses algo más. Pronto lo supe sacó su verga y juro que no la vi en su totalidad, solo la sentí pero era algo fofa, aun le faltaba rigidez, creo. Solo sé que me penetró y al chocar con mi himen volví a la realidad. Me salí de arriba de él como pude y noté algo que mojado en mi ropa, precisamente en mis piernas..algo de sangre. Y me puse furiosa y le grité de todo él estaba asustado. Sabía del carácter de mi mamá y lo amenacé con contarle todo..Llorando de rabia fui a mi casa, pegada a su casa, claro. Me lavé como pude, y pasé lista a mi susto, en realidad no me dolía nada, parecía todo en orden, en fin.
Pasaron días él trataba de hablarme y yo no lo quería ni verlo, estaba fastidiada.
Cierto día lo encuentro el centro de la ciudad: yo siempre aparenté más edad de la que tenía, me tomó de un brazo y me empujó hacia un bar pequeño y ya frente a frente, se disculpó. Me dijo que siempre le gusté y que él había arruinado todo, que lo perdonara y le diera una oportunidad, sería mi novio en secreto y haríamos el amor cuando yo quisiera. Así fue nomás. Nos veíamos a escondidas y me robaba un beso, me daba mensajes lleno de errores de ortografía, donde me decía que me amaba mucho y como trabajaba en una fábrica, me compraba golosinas, porque teníamos miedo de mi mami. Un día se cortó la luz en todo el barrio y mamá estaba trabajando. Nos miramos y listo a la cama. Esta vez lo hizo bien. Acarició todo mi cuerpo y entre beso y beso me fue introduciendo su verga y Ay no era fofa, estaba re dura, parecía un palo, protesté y me dijo – Duele al principio, viste, después te va a gustar- dicho lo cual refregó su dura verga en mi cuquita y lentamente lo metió, yo lloraba de dolor, miedo y de susto. Endulzaba mis oídos diciéndome que lo calentaba y que sería siempre así, apretaba mis pequeños pezones con una maestría , que yo suplicaba por más, más verga, más pezones y más todo. Él insistía, y pegué un grito que el ahogó con la mano, lo hacia muy despacio y al rato de entrar y salir, la cosa me gustó. Me fui calmando y comencé a disfrutar, sentí que algo de adentro mío se me escapaba y Lucho dijo con tranquilidad – Tranquila negrita, es un orgasmo -y yo seguía moviéndome con él y no quería que aquello acabara. Era algo bárbaro, me sentía colmada de todo y no sabía porque..era feliz. Me dejó que acabara todo lo que yo quisiera, luego me hizo mentarlo nos miramos en silencio, y terminamos riendo. Ya sobre él, cabalgaba primero despacio pero él introdujo un dedo que mojó en mi boca lo metió en mi ano. Me puse a mil, mientras yo cabalgaba sobre él, Lucho se entretenía cambiando de dedos hasta que me metío el medo del medio .- Disfrute amor, disfrute- yo no sé cuanto duró. Pero me dolia la cuquita y a la vez quería más.
Bueno- dijo- por hoy basta- yo protestaba – Mañana será otro día, amorcito mío.
Descansamos y luego de que él me limpiara toda nos besamos y ese beso fue diferente, me senti suya y él mío. A partir de ahí, yo abandoné mis estudios y entré a trabajar en una casa de familia, yo salía a medio día y él me esperaba y nos dábamos una vuelta por un hotelito, que nos dejaban entrar. Pero mi colita y las casas de familia eso, es otro tema. Chau chicos. Espero que les guste