|
|
|
Por BERGERAT
La venganza "Me llamo Rolando. Mi vida era una vida bastante común, vivía solo ya que mis padres habian muerto. Tenia un primo con el que no me llevaba bien.Era mi unico pariente vivo. Yo estudiaba para ser Contador. Mi familia tenia dinero asi que la cuestion monetaria no era un problema o eso crei hasta ese momento. Hacia una vida sana pero nada de gimnasio ni cosas por el estilo en mis tiempos libres salía con amigos a tomar algo a bailar por las noches, en fin como todo soltero sin compromisos. Lo mío fue un error, un error que pagué bien caro. Cuando se lleva la contabilidad de un gran hotel tienes que ser precavido más de lo que yo fui y no fiarte de nadie Cuando ingresé en prisión tenía 20 años y…me destrozaron la vida. Dictada la sentencia por estafa. me acusaban de robar dinero de esa cadena de hoteles que era de mi familia pero eso no era cierto yo era el asistente del contador. Claro que este se limpio las manos. Quede detenido y me llevaron a la alcaldía de tribunales a esperar el traslado a un penal. Recién al otro día a las 10 horas me subieron a un camión junto a otros detenidos y fuimos llevados a una cárcel. Espere el juicio oral en libertad pero al final llego el día 4 años en la cárcel, yo tenía 20 años así que saldría en libertad con 24 años. No sabia como seria la carcel y que era la que me esperaba alla. Habia oido muchas cosas terribles pero nunca me imagine que lo que me paso a mi seria tan terrible. En mi celda que era para dos presos tenía a dos mas. -Tu cama es la de abajo. Claro que era la peor, ya no solo por el estado en que se encontraba, si no por que estaba a la altura del inodoro, y a mi me parecía imposible poder dormir asi. Este preso cumplía condena por dos homicidios y llevaba 10 años en prisión según me enteré después era muy temido entre el resto de los presos. En mi primera cena, y en vista a que me daba la impresión de que no me llevaría bien con mis compañeros de celda me senté solo, y enseguida vino junto a mi otro preso que era mayor como de unos cincuenta años. - Muchacho no sabes donde te han metido, ¿tu eres marica? – No ¿por qué? – Mira solo te doy un consejo, obedece a Esteban él es muy importante aquí si no lo haces todo será una pesadilla. - ¿Pero quien es Esteban? - El pidio a los guardias cuando llegaste que te manden a su celda Tomo su bandeja y se fue. Ya sabia quien era Esteban el que se creia dueño de todo en la celda en la que estaba. Al llegar la mañana, después de una larga noche en la que apenas había dormido esperando que me violaran, me levante y fui a desayunar como los otros presos. Seguí de forma autómata el transcurso del día nadie me dirigía la palabra pero a mi no me importaba queria pasar despercibido ser casi invisible. Como algo de primeros auxilios sabia y eso figuraba en mi expediente que tenia el Director del penal este me mando a llamar. Un guardia me llevo hasta la oficina del Director, era un hombre gordo y viejo pero agradable parecia simpatico. - En este penal hace falta gente que sepa sobre enfermeria y usted sabe sobre primeros auxilios. - Si pero no soy enfermero. - ¿Sabe curar heridas? - Si por supuesto. - ¿Tomar la presion y hacer vendajes? - Si por supuesto. - Bueno no le prometo paga pero le puedo prometer que voy a hablar con el Juez para que le acorten la pena. - Muchas gracias. - Ahora vete con el guardia que el te muestre la enfermeria. Me retire de ahi con el corazon feliz tal vez si me portaba bien saldria antes y me vengaria del contador ya que por su culpa estaba aqui en prision. No me importaba tener amistades entre los presos. No los trataba mal pero me eran indiferentes ya que yo algo de estudios tenia y ellos eran ignorantes. Haciendo mi rutina de todos los días me dirigí hasta el cuarto de enfermeria para limpiarlo y dejarlo ordenado ese no era mi trabajo pero queria hacer buena letra , recorrí largos pasillos hasta llegar, abrí la puerta apenas entre y ante de encender la luz sentí como se abalanzaban sobre mi varias personas, luego supe que eran cuatro, me estaban esperando me arrastraron hasta el borde de una mesa y allí, dándome golpes me obligaron a doblar el cuerpo a la altura de la cintura dejando mi pecho y mi cabeza apoyados sobre la camilla de la enfermeria mis manos estaban agarradas por dos presos. -Quédate quietito que ya viene el jefe, el quiere hablar con voz. Conocía las voces de estos sujetos eran algunos que compartian mi celda y sabia bien quien era su jefe Esteban. La puerta se abrió, alguien entro y luego la volvió a cerrar echándole llave, sentí el vozarrón de Esteban. - Míralo al bonito así que voz no querías saber nada con nosotros, vamos a ver que decís después de la cogida que te voy a dar, hoy te voy a desvirgar y te voy hacer mi mujer te voy a llenar el culito con semen y vas hacer todo lo que yo te diga. -Por favor tratemos de llegar a un acuerdo no hay necesidad de esto, no seamos animales. Los hombres se reian y pese a mis esfuerzos por que no me desnudaran lograron hacerlo. Esteban se aproximo por atrás no podía creer lo que me estaba pasando -No tengas miedo nenita, te va a doler un poquito al principio pero desde hoy en adelante vas a poder usar el culito hoy te desvirgo y a partir de mañana te vamo a poder coger todos los días sin problemas no sabes los polvos que te vamo a dar. Esteban le pidió a su gente que me sujeten de las piernas y que me las separaran abriendolas lo mas que pudieran yo intente morderlos,que era lo unico que podia hacer, Esteban se paro entre mis piernas con una mano abrió mis nalgas y con la otra apoyo su glande en mi ano el miembro comenzó a empujar para poder meterse el dolor se volvió tan grande que me hizo llorar y casi clavar los dientes en la camilla fue el instante en que la cabeza de ese misil de carne se abrió paso hacia el interior de mi cuerpo. Podía sentir como ese pedazo de carne se iba metiendo adentro de mi culo y se abría a su paso. -Ya esta te lo rompí, ahora si te puedo coger tranquilo sentí como entra mi verga en tu culito. Trate de alejar mi mente de lo que me estaba pasando, intente tener otros pensamientos pero no podía las embestidas que me pegaba eran tan intensas que levantaban mi cuerpo ese misil de carne que me había metido se movía adentro mío estaba en sus manos y nada podía hacer mientras me cogia se frotaba contra mi sus amigos acompañaban lo que estaba pasando riéndose de cómo su jefe me estaba cogiendo y de como despues ellos también lo harian. Sentía como sacaba su verga y como otra ves la volvía a meter,el dolor ya era insoportable, No se cuanto tiempo llevaba esa bestia haciéndome el culo pero me poseía como endemoniado cuando por la fiereza de sus empujes me levantaba por el aire yo sentía que el se aquietaba y la hacia mover en círculos lo que hacia que mis intestinos se me revolvieran para todos lados.Esteban se acomodo entre mis nalgas y empujo todo su cuerpo sobre el mío hundiendolo de un golpe que me hizo gritar. En esos instantes comenzó a brotar chorros de semen de ese miembro. Esteban dio varios gemidos de satisfacción en esos momentos sentí asco con sus manos me manoseaba por todo lados sentía en mi nuca la respiración de mi violador y lo odiaba. Odiaba con toda el alma a ese hombre después de un rato largo que me pareció una eternidad Esteban se fue incorporando y saco su verga de adentro de mi culo.Todo mi cuerpo temblaba, mientras tanto los cuatro hombres que me sujetaban comentaban entre risas como su jefe me había desvirgado y el tremendo polvo que se había echado y el que ellos se echarian me soltaron sabiendo que ya no tendría fuerzas como para intentar alguna reacción me quede tendido sobre la camilla no podía incorporarme me di cuenta de que casi no podía cerrar las piernas y que el dolor cualquier movimiento lo empeoraba parecía que estaba partido en dos, el semen que Esteban había depositado en mi interior comenzó a salir de adentro y se fue deslizando entre mis piernas. Los hombres quisieron volver a tomarme y Esteban les dijo. - Dejenla. Mañana se lo hacemos de nuevo. De nuevo volver a pasar por lo mismo Pense desesperado preferia morirme. Casi no podia moverme entre Esteban y los otros hombres me llevaron a la misma celda que compartia con ellos. Yo solo pensaba en ir a hablar con el Director del penal para que me ayude y me saque de ahi. A la mañana siguiente yo no habia podido dormir nada y el dolor era peor que antes pero ademas de dolerme el tracero me dolian los brazos y las piernas. Solo pensaba en ir a hablar con el Director me levante con mucho cuidado por el dolor que tenia pero uno de los hombres que estaba despierto dio voces de alarma diciendo que me queria escapar. Me quitaron toda la ropa yo aullaba me colocaron en posición de rodillas mientras gritaban y con los brazos retorcidos hacia la espalda. Delante de mi cara tenía a Esteban. Una vez que tuvo su pene erecto me lo pasó por la cara masturbándose – Siente lo que te va a entrar por la boca ahora. Senti unas palmadas en mis nalgas mientras otro de los hombres gritaba. – Habéis visto que buen culo tiene. Se fue hacia detrás. – Así a lo perrito. Con todo lo que grité y el ruido que ellos hacían, no entendía como nadie venía a ayudarme. Yo cerré con todas mis fuersas las nalgas pero me pegaron tanto que las volví a relajar. – Así eso está mejor. Sentí como me untaban con algo el ano. – Si, le va a entrar sin problemas. Era una sensación paralizante entonces colocó la punta de su pene en mi ano y comenzó a introducirlo poco a poco, para después de tres o cuatro envestidas, penetrarme totalmente, me penetraba una y otra vez mientras me agarraba por los hombros y era animado por los otros. – Ahora si que no te salvas nena. Yo sentía una sensación muy extraña y dolorosa. Cuando sacó su pene con un gran gemido eyaculó dentro de mi sentí como otro volvía a tomarme por detraz, pero éste mucho más grande y con penetraciones más profundas e intensas, verdaderamente me estaba lastimando muchísimo continuó las envestidas, subiendo el ritmo. Uno a uno me violaron, de una forma brutal, yo no entendía como podían hacerlo de esa forma, no tengo palabras para describir el dolor y la humillación que sentía, era como si tuviera heridas en el ano y siguieran rozándolo. - Ves esto Muchacho te pasara siempre.-Me dijo Esteban cerca mio - Si cedes y eres sumiso. Solo te lo hara uno cada dia y lo sortearemos. No podia creer lo que oia. Por Dios esto es una locura. Nunca lo hare. Pense. - Sera nada mas que a la mañana y podras hacer lo que quieras el resto del dia. No entendia como podian hacer esto sin ningún tipo de compasión, yo no les había hecho nada pero parecían odiarme. - Me escuchas - Dijo Esteban tomandome del cabello - Sera nada mas que a la mañana y podras hacer lo que quieras el resto del dia. Dudé justo el tiempo que tardó el que me estaba penetrando en proporcionarme una nueva embestida. -Nunca lo hare- Le dije llorando - Nunca cedere ni sere sumiso. Esteban me pego una bofetada y no llegue a caer por que el hombre que me estaba penetrando me sujetaba en esos momentos pero le grite con todas mis fuerzas. - Te odio. Ojala te mueras. Cuando salga de la carcel te voy a matar. Lo mire y el se rio fuerte no creyo que fuera capaz de matarlo. - Que tonto que eres. Realmente muy tonto. Cuando los hombres terminaron de violarme me dejaron tirado en la habitación, sangraba por el ano y me asusté muchísimo. Me vestí como pude. Estuve toda la tarde en mi cama pensando que incluso se me pasó por la cabeza el suicidio. A las pocas horas Esteban entró en la celda, con ese odioso aire se superioridad y seguro de si mismo. – No te preocupes, si cedes todo sera mejor te lo digo por tu bien. Tal vez tenia razon pero yo no queria volver a pasar por la humillacion de que me vuelvan a violar. -Dejaremos un par de días tu culito debido a su estado ¿te parece?. – Si - Respondí casi con un murmullo. - Los otros muchachos estan contentos contigo y se pusieron de acuerdo en dejarte el culito en paz hasta que cicatrices pero tu tienes que hacer todo lo que te diga. - ¿Que quieren que haga? - Dije desesperado - ¿Porque me elijieron a mi? - Porque eres joven sabes hace cuanto que no tenemos un culito joven como el tuyo aqui. - ¿Solo porque soy joven? - La proxima vez que te dirijas a mi me diras de mi amo entiendes. Se quedo esperando que dijera algo. -Si mi amo - Dije - ¿A los otros muchachos tambien tengo que decirles asi?. - No lo de mi amo es para mi solo ya que yo fui el primero en hacerte la cola. Tenes que hacer todo lo que te pidamos sin chistar porque si no te volveremos a pegar y violar en grupo. - Si. - ¿Que fue lo que te dije?- Dijo tomandome del cabello con rudeza. - Si mi amo - Recorde como queria que lo llamara - mi amo por favor - Dije tratando de soltarme porque me lastimaba. - Bien. - Se puso en frente mio y bajo el pantalon hasta que se le cayo al suelo y lo retiro alejandolo de si con una patada.- Ahora vas a aprender lo que es mamar. Toma el miembro y metetelo en la boca. En mi nueva situación temeroso como nunca, y con tantas dudas tenía que adaptarme, decidí entregarme por completo, ya que me juré no pasar de nuevo por el calvario y al dolor al que me habían sometido, pensé que si hacía todo lo que querían, éstos se saciarían sin lastimarme. Me incline, tome su verga con la mano y fui acercando la boca, me costaba hacer esto pero sabia que no tenia remedio, apoye los labios en la punta del pene, los fui abriendo y dejando que su verga entrara en mi boca, empecé a pasarle la lengua, la piel estaba suave y tibia y se sentían muchas venas que ya sobresalían por estar hinchadas, subía y bajaba mi cabeza tratando de chupar y pasar la lengua como si estuviera comiendo un helado pero el olor a meo no me dejaba pensar en otra cosa hasta que le empezó a salir un poco de un liquido amargo y pegajoso, no pude seguir, me daba un poco de nauseas y la fui sacando de la boca. - ¿Que pasa? - Dijo Esteban enojado. Recorde como queria que lo tratara. - Nada mi amo es que tiene un sabor extraño. - Dale metetela otra vez - Me exigio molesto - No me dejes asi nena. Todo en él me repugnaba, su olor sobre todo la prepotencia con que me ordenaba hacerle lo que quería, el sabor que me impregnaba la boca . Me esforcé por complacerle, chupaba y succionaba todo lo mejor que mi inexperiencia me permitía, le lamía desde los testículos subiendo hasta la punta de su pene para luego introducírmela entera en la boca. En eso entraron los otros hombres que compartian la misma celda y empezaron a hablar y a reirse mientras el jefe me agarraba la cabeza y marcaba con sus manos el ritmo que quería. La presión en mi cabeza fue aumentando y sus caderas acompañaban los movimientos de mi boca. – Sigue pendejo que vas a merendar leche ¡y que no se te escape ni una gota!. Cerré los labios al rededor de su pene para que no saliera nada, e intenté tragandome todo lo que podía, por lo que me tenía que esforzar para introducírmelo más profundamente. - Chupa hijo de puta Obedeciendo sus mandatos continué chupando y cuando ya estaba por la base lo lamía dejándoselo brillante por la saliva que intercambiaba con su semen. - Mas suave Asi lo hice de forma más lenta y suave pero salía mucha más cantidad de la que podía ingerir hasta que un ruido seco salió de su garganta mientras yo sentía el semen en mi boca. – Muy bien , sigue así y el tiempo pasará de forma más llevadera. Dentro de lo insoportable que me resultaba la presencia de Esteban sentia que lo odiaba pero sabia que si no hacia lo que ellos querian tal vez me matarian. Me obligo a levantarme. -Te has portado como una buena putita. Me dijo Esteban acariciandome el rostro. Yo pense. Ojala que te mueras hijo de puta, Cuando salga de aqui te voy a esperar afuera y te mato. - Jefe - Dijo uno de los hombres - Nosotros tambien queremos una mamada. - No se preocupen ella ya lo entendio - Esteban se quedo pensando - Desde ahora que eres nuestra mujercita - Los otros presos se rieron - Te tenemos que poner nombre de chica. Yo los mire sin poder creerlo no sabia cual vejacion habia sido la peor. - Te llamaras Gabriela, para nosotros Gabi. Gabi asi se llamaba mi primo el unico pariente vivo que tengo que nunca me habia ido a visitar. Conocí el sabor del semen de los cuatro hombres que compartian la celda conmigo ya que en eso coincidían,cuando me lo hacían por la boca me pedían que me tragara todo ese liquido caliente, era horrible por bastante tiempo seguia sintiendo ese sabor adentro de la boca.
Al entrar en la celda ,acompañado de los otros presos compañeros de celda que no me dejaban un minuto solo por orden de Esteban encontramos unos paquetes encima de mi cama. Esteban empezo a abrirlos: unos zapatos de tacón, ropa interior femenina muy sexy. - Putita - Me dijo - Te compre todo esto para que mientraz estas con nosotros te vistas como una buena putita. Me quedé helado. Me apoye en la pared para no caerme al suelo, y casi a punto de llorar. Todo esto era una locura me puse a llorar. Como me estaba pasando esto a mi. Que tenía que hacer.¿Ir a ver a el Director del penal? Esteban me infundía un respeto, miedo ,autoridad ¿Me pelearia con él?.No me atrevía ni a lo uno ni a lo otro.Me entregué, resignado, a mi destino, deseando que la noche terminara cuanto antes. Esteban mostro una a una las cosas que habia comprado tanga color negro con un sostén azul con relleno . Medias blancas y portaligas verde, falda corta ajustada color roja de seda, zapatos de tacón alto color rosa y también una peluca rubia , maquillaje y biyou bastante berreta. - Jefe - Pregunto uno de los hombres mientras el jefe me vestia - ¿Podremos hacerle la cola a Gabi hoy? - Bueno supongo que si. Tu que dices Gabi. ¿Tu culito ya esta curado? No supe que decir el jefe me puso la mano en la nalga quize evitarlo pero me sujeto y metio dos dedos en mi ano. – Gírate, quiero ver como va ese culo. – Mi amo aún me duele cuando voy al baño. Pero abrió mis nalgas, me ordenó que le ensalivara uno de sus dedos y comenzó a penetrarme con él, desoyendo mis quejas. – No, no, de eso nada yo lo veo muy bien. Ahora vamos a recordar como eras por detrás. Me colocaron de rodillas y noté como me abría las nalgas con las manos sintiendo la presión de su pene sobre mi ano. Instintivamente lo cerré, - Relajate ya que asi duele menos. Así lo hice y Esteban me fue penetrando poco a poco. – Muy bien. Lo cierto es que me lo hizo bastante suave, pero me dolió, sobre todo según se iba excitando, y ampliaba la profundidad de sus penetraciones. - Tienes un culo muy suave. Finalmente volví a sentir la horrorosa sensación de líquido en mi interior, y como resbalaba hacia el ano cayendo entre mis piernas cuando la sacó de mí. – Muy bien putita, ¿Te ha gustado eh?.Pueden volver a hacerle la cola. - Gracias jefe - Dijo uno de los chupa medias - Pero yo digo porque Roberto va a quedar en libertad y bueno que se vaya con un buen recuerdo. - !Roberto en libertad¡ - Dijo el jefe sorprendido - Pero me lo puede llegar a embarazar. Los hombres se reian. Yo no entendia porque imagine que era por chuparle las medias al jefe. Queria saber si podria volver a trabajar en la enfermeria para acortar mi pena pero no me animaba a preguntarle a Esteban. - Mi amo - Le dije despues de un tiempo mientras el me maquillaba- ¿Puedo volver a trabajar en la enfermeria? - ¿Para que? Eso es una complicacion no te serviria de nada. - Mi amo pero es que no tengo nada que hacer. - ¿Como que no tienes nada que hacer? Sabes todas las mamadas que podrias hacer. - Pero mi amo usted me prometio que a la mañana seria para ustedes pero a la tarde podria hacer lo que yo quisiera. El jefe como toda respuesta me pego un bofeton. Durante unas dos semanas continué con las felaciones y penetraciones anales me enculaban en varias posiciones y aunque yo seguía obedeciéndoles ciegamente, era una cosa que no soportaba, siempre me causaba dolor y siempre sangraba un poco, no como el día de la violación pero cuando iba al baño manchaba el papel. El tiempo iba pasando y yo seguía sumergido en la rutina de chuparles la pija y tener sexo anal , mínimo dos por la mañana y dos por la noche con cada hombre . Me afeitaron totalmente el cuerpo, decían que les encantaban acariciarme con la piel suave, y tenía que cuidar extremadamente mi higiene bañarme todos los dias con jabon perfumado y usar perfume que Esteban me habia comprado y cremas humectantes para toda la piel porque querian que tubiera la piel suabe como la de una niña ellos no se bañaban nunca y eran muy descuidados en su apariencia personal para mi era con la intención de humillarme aún más y mostrar ante el resto de los presos mi sumisión. El resto de los reclusos me tenían completamente prohibido, ninguno de ellos me agredía y yo podía irme tranquilamente, nunca estuve implicado en ninguna de la numerosas reyertas que se formaban mientras siguiera con mi mi papel de mujercita sumisa para mis nuevos amos. Pasó el tiempo y a Roberto le venció su condena. Sus amigos que compartian celda conmigo le decían constantemente a Esteban lo grato que había sido compartir celda con él. Cuando ya estábamos todos en la celda vino Roberto le dijo a Esteban – Esteban tu me harías un favor. – Faltaba mas. – Quiero que me prestes a tu nena durante mi último día. – Yo no es por no prestártelo, pero ya sabes que si no me sacio no puedo ni dormir, y ya me acostumbre. – Vamos desde que llegó solo se lo hacen ustedes. - Pero es que nos acostumbramos a que nos haga una mamada y darle una buena cogida a la mañana y a la noche. - Claro - Dijo uno de los chupa medias - Estamos tan acostumbrados que si no lo hace no podemos trabajar y estamos de mal humor. - Pero sean solidarios - Dijo Roberto - Es el muchacho mas joven del penal saben hace cuanto que no me cojo un culo joven. – Bueno -Le cortó Esteban riendose - A la tarde de mañana será todo tuyo. Yo escuchaba en mi cama. Disponia de mi como si fuera su propiedad. - Oiste nena. -Me gritó – Si mi amo. -Contesté. – Mañana más te vale atender bien a mi amigo. Roberto era un hombron grandote piernas gordas, manos grandes su cabellera color castaño , pero su rostro dejaba ver las marcas de varios años de prisión. A las trece de la tarde noté como se abrian las puertas de la celda y entraba Roberto. – Veni que ya es la tarde. Me hizo levantarme, estuvo contemplándome unos minutos mientras me acariciaba todo el cuerpo. Esteban y los otros muchachos decidieron irse. - Vamos a ir a comer - Dijo uno de los chupa medias. Yo tambien tenia ambre mi estomago hacia ruidos. - Yo tengo ambre tambien mi amo - Le dije a Esteban - Porque no dejamos esto para mas tarde. Esteban me pego una cachetada. - No te preocupes nena - Me dijo Roberto - Tu vas a tomar tanta leche que no vas a tener ganas de comer. Esteban y los otros hombres se rieron. - Roberto aprovecha y échate un buen polvo así te sacas la calentura, eso si no lo dejes embarazado - Gracias. -Arrodíllate - Me ordenó cuando los hombres se fueron. Se quitó su pantalón mostrándome con descaro toda su entrepierna - Lámeme enterito. Sabía que tenía que obedecer. Me agarraba por los pelos y me tiraba hacia abajo hasta que quedé de rodillas frente a el. Hacía tiempo que no me pasaba, pero se me volvió a la mente el joven, heterosexual, atractivo y con futuro que era antes de entrar en prisión. Tenía las chicas que quería, un buen coche y un pequeño piso en el centro de la ciudad, y sobre todo un futuro prometedor truncado . Me quedé pensativo un instante, suficiente para que Roberto se impacientara. – Me tenes hasta los huevos empeza a lamerme de una puta vez. Levante la cabeza para mirarlo y buscar su verga para hacer lo que me pedía y cuando lo vi no lo podía creer, lo que colgaba entre sus piernas parecía una manguera, era una cosa larga y extremadamente gruesa, no me imaginaba que existía algo de esas dimensiones, ahí entendí las risitas cómplices de mis compañeros de celda cuando se referían al polvo que me iba a echar Roberto. Roberto se reía; -No tengas miedo no muerde. La tome con una mano pero no era suficiente tuve que agarrarla también con la otra, la levante y fui acercando mi boca a ese pedazo de carne. -Dale unos besitos. Me dijo acerque mi cabeza y mis labios se apoyaron en la punta de ese monstruo, la piel en ese lugar se sentía suave y tibia, los fui abriendo y dejando que entrara una pequeña parte en mi boca, casi no entraba de lo gorda que era Roberto tomo mi cabeza con sus manos y presiono ,su verga comenzó a deslizarse hacia adentro ya tocaba el fondo de mi garganta provocándome arcadas me ahogaba coloque mis manos en la cadera de ese hombre para tratar de empujar y sacarme el miembro pero no pude era muy fuerte el con una sola mano me acercaba la cabeza a su miembro mas y mas poco a poco esa verga descomunal comenzó a crecer y ponerse dura , monstruosa. En ese mismo momento entraron Esteban y los otros hombres que compartian la celda conmigo y me vieron con esa bestial verga en el interior de mi boca y Roberto tratando de introducirme el miembro pero yo me atragantaba. - Vinimos a buscar una cosa y ya nos vamos. - Eso espero - Dijo Roberto enojado - No quiero publico. Yo tenia la esperanza que me sacara el miembro de la boca al menos durante el tiempo en que Esteban y sus hombres estuvieran por ahi pero no lo hizo. - Es una linda escena la verdad - Dijo uno de los hombres de Esteban riendo. Mis ojos se abrian desmesuradamente y sentia que mis mandibulas se iban a romper mis labios se agrandaban al tratar de abarcar ese miembro y me dolian empece a gemir desesperado me saltaban las lagrimas casi y no tenia ni la mitad de esa verga en el interior de mi boca. - Ven - Dijo Roberto señalandome - El muchacho esta desesperado por probar mi pija y ustedes no le dejan seguir. - Por nosotros que siga - Dijo uno de los chupa media - No nos vamos a ofender. - Quiero que se vayan. – Grito Roberto. - Te recuerdo Roberto - Dijo Esteban - Que el muchacho es de nuestra propiedad. - Ya lo se Jefe pero yo quiero cogerlo sin publico y el muchacho tambien quiere lo mismo. ¿No es cierto? Me pregunto yo sentia que no podia ni respirar con ese terrible pedazo de miembro en mi boca pero de repente mi cabeza se movio como asintiendo y era porque Roberto habia echo un movimiento de pelvis y daba esa impresion. Los hombres se rieron al verme asentir. - ¿Te gusta mi pija putita?- Me pregunto. Yo tenia mis ojos bien abiertos no los podia cerrar Roberto volvio a hacer ese movimiento de pelvis y mi cabeza se movio asintiendo. Al rato Roberto lanzo un gemido y yo senti que mi boca se llenaba de un liquido que estaba muy caliente y era por demas salado. - Mierda - Dijo Roberto - Ve lo que me hace hacer jefe eyacule. Esteban se rio igual que los otros. Mi boca se lleno de ese liquido Roberto me sujetaba de la cabeza. -Tragalo todo nena - Me ordeno y yo obedeci no me quedaba otra pero parecia que nunca terminaba de tragar. El liquido pasaba por mi garganta y yo no podia evitar hacer un ruido extraño señal que lo estaba tragando. - Aca esta lo que vinimos a buscar - Dijo Esteban retirando de una caja unos papeles - Ahora pueden seguir con lo que estaban haciendo. Queria que los otros hombres no se fueran que no me dejen con esa bestia pero se marcharon. Roberto me retiro el miembro de la boca cuando termine de tragar todo el semen. - Bueno muchacho a mamar. - No quiero hacer esto – dije llorando. Yo ya me imaginaba que la relacion con ese hombre iba a ser difícil. El hombre me pego una trompada que me hizo caer al suelo al punto me volvio a levantar de los pelos sujetandome con fuerzas me volvio a pegar cachetadas. - ¿Vas a obedecer nena?. Me pregunto amenazandome con volver a pegarme. - Si voy a obedecer pero no me pegue mas. Empece a hacer que mi lengua subiera y bajara por ese trozo de carne que estaba levantando temperatura. Chupe de todas las formas que mi imaginacion me permitia pensar primero el glande y luego hasta la base del miembro chupe los dos testiculos hasta cansarme. El miembro quedo bien mojado. - Ahora cometela. Me obligo a abrir la boca y me introdujo una parte del miembro hasta la garganta. Despues al rato volvi a sentir que el hombre daba un grito de pasion y eso era señal que habia eyaculado otra vez mi boca se inundo de ese liquido caliente y salado que tube que tragarme. -Que mamada me hiciste mi nena. Recostaste que yo me voy a acostar a tu lado. - Pero – Le dije con miedo – Y si lo dejamos para otro dia. Despuez de todo ya eyaculo dos veces. - No nena te quiero hacer la cola ahora. Te voy a coger como nadie. Tomo una de mis manos y la puso sobre su manguera de carne y no se podía creer otra vez estaba nuevamente parada, dura, gorda. Me sente en la cama. -Date vuelta mi amor y ponte de rodillas en cuatro patas como los perritos. Lo obedecí pero con cierto temor cosa que el se dio cuenta. -No tengas miedo no te va a pasar nada voy hacer que te recibas de mujer de verdad. Me puse de rodillas como me lo pidió, incline el cuerpo hacia adelante y apoye mis manos para quedar bien en cuatro patas, la posición de perrito, y puse mi cabeza en la almohada, el tomo una crema que Esteban usaba para hacerme la cola y se unto toda la verga, a mi solo me puso un poco en la entrada del ano. Se arrodillo atrás mío, me abrió las piernas de par en par y se coloco entre ellas, me sobo las nalgas y con sus manos las empezó a separar dejando mi orificio anal al descubierto y a su disposición, por un rato froto todo su prominente vientre contra mi culo, después arrimo la cabeza de su manguera de carne a mi ano y lo introdujo despacito. - Mi nena que buen trabajo que te hicieron ya te lo desvirgaron pero yo te lo voy a completar. Sacaba la cabeza de la verga y la volvía a meter como para que yo me aflojara, después empezó a empujar para que vaya entrando, mí culo empezaba a ceder por la crema y porque ya me habían desvirgado y permitía que fuera entrando, sentía la verga mas caliente el músculo de mi esfínter lo apretaba como para que le costara un poco mas poder meterla. Pero ese trozo gigantesco se seguía abriendo paso, Roberto empujaba y yo me aferraba a la almohada, con sus manos me abría totalmente las nalgas para poder meterla mejor ,la sensación era extraña yo sentía como que algo grande estaba entrando en mi cuerpo, sentía esa piel caliente cada vez mas adentro, se movía como si tuviera vida propia, cada vez mas adentro y mi culo cada vez mas abierto, de repente sentí que la cabeza del pene me había atravesado todo el culo y se metía tan adentro que se me clavaba en el fondo como queriendo entrar en otro lugar. -Por favor me duele no aguanto mas. -Tranquila mi nena, lo que pasa es que te la metí tan adentro que ya paso el culo y te esta entrando en los intestinos mira que recién te entro la mitad y la quiero poner toda. No soportaba más el dolor mordía la almohada, gritaba, me saltaban lagrimas, pero no había nada que hacer el queria meterme toda la verga dentro, alcance a tocársela y me di cuenta que de verdad todavía le quedaba un pedazo enorme afuera de mi culo, empalado hasta el fondo y totalmente abierto me sentía como conectado a otro hombre por medio de ese miembro que seguía entrando en mi interior, y ahora si sentía como me había atravesado todo el culo y estaba ensartada en los intestinos, ese pedazo de carne dura se había apoderado de mi. Mientras tanto Roberto se aferraba con sus manos de mi cintura y me serruchaba con su verga. -Así me gusta como te la comes toda, mira todo lo que tengo todavía para darte mi amor ¿te doy más? Ahí va ,así sentí como sigue entrando No se todavía como no me desmayaba el miembro seguía entrando y el agujero de mi culo se sentía tan abierto que pensé que en ese momento recién se podía decir que me lo estaban rompiendo el músculo del esfínter no aguanto mas y tuve un desgarro, fue como si me cortaran algo con un filo, adentro mió esa verga se movía yendo cada vez mas y mas adentro, ya sentía la carne en el interior de mis intestinos, latía y estaba caliente de verdad como algo vivo, ya no aguantaba más. - Por favor dame el semen de una vez me duele mucho. -Esta bien pero pedime que te de todo mi semen, que la queres sentir adentro tuyo. - Si cogeme quiero sentir toda esa carne adentro mió, rómpeme el culo del todo. Haceme lo que quieras. Use el repertorio que conocía con tal de que este polvo terminara. Roberto se calentó tanto con lo que escuchaba que agarrándome fuerte de la cintura arremetió y me mando a guardar su manguera de carne hasta el fondo, con lo grueso que era la parte de atrás de su verga mi culo prácticamente se rompió del todo, y la cabeza carnosa de esa verga que ya estaba clavada en mis intestinos siguió su camino y entro mas adentro. Me sentia aprisionado con ese miembro enorme dentro de mi interior me parecia que a travez de mi estomago podia sentir ese trozo de hombre me toque abajo en el vientre y alli sentia el miembro a travez de mi piel. -Estoy tan adentro tuyo como no va a poder llegar nadie, cuando acabe te voy a llenar el culito de semen. Roberto se empezo a mover primero suavemente y luego con rapidez al principio me dolia mucho con cada movimiento pero despuez empece a sentir un cosquilleo terrible en mi interior y me empece a mover al ritmo de ese cosquilleo insoportable. Roberto acompañaba mis movimientos gemía de placer. - Dale nena - Yo no sabia que era lo que queria. Pero esas cosquillas me volvian loco y despues senti una sensacion indescriptible de placer y no pude evitar gritar. Después de esos momentos de éxtasis Roberto se quedo quieto su miembro comenzó a escupir chorros de semen que me inundaban las entrañas, parecía que me estaban aplicando una enema, mis intestinos se hincharon de tanto movimiento en su interior y tanto semen y a mi esfínter ya no lo sentía, como si no existiera, mi interior lo sentía lleno de esa masa de carne caliente. Roberto de a poco fue retirando la manguera de carne de mi culo, yo sentía como iba saliendo, era interminable, cuando salio del todo, mi ano quedo totalmente abierto, yo hacia fuerza para cerrarlo pero no podía en mi interior el semen se movía pero todavía no salía tal vez por la profundidad en donde había quedado depositado, me acosté poniéndome de lado, no quería ni apoyar el culo de cómo me dolía. -Que polvo que te eche nena ahora si que estas desvirgado, parecía que tu culito me pedía más y mas que no le alcanzaba con lo que tenia adentro. Despuez llego Esteban acompañado de los otros chupa medias. - ¿Y se porto bien? - Le pregunto a Roberto. -Al pricipio le tuve que pegar porque no queria mamar pero después se porto muy bien. - ¿Asi que se porto mal? Dijo Esteban. Yo temi que me golpeara despuez. - No importa – Dijo Roberto -Nunca pensé que le iba a entrar toda la verga hasta el fondo. Le quedo el ano mas roto y mas abierto que antes pero bueno de acá en adelante ya no le va a doler mas, lo va a poder usar sin problemas. - Lo escuchamos gritar ya esta completamente entregado. - Por un lado vino bien que le rompiera el culo ¿No? A ver nena quiero que me limpies la pija. Me dijo Roberto yo no entendia que queria decir me tomo del cabello de la peluca y me levanto grite al sentir el dolor de mis nalgas. - Ahora cometela. - No quiero - Suplique llorando - Otra vez no me duele el culito. - Solo quiero que me hagas una mamada a tu culito no me lo voy a volver a coger. Me obligo a abrir la boca hasta la garganta me introdujo una parte del miembro . -Ahora podemos prestarselo a todos los muchachos del penal por un dinero. Todos quieren cogerlo. Yo no sabia que hacer hablaban de mi como si no estuviera alli mientras Roberto me obligaba a mamar ese miembro. Escuchaba los planes que tenian al respecto de prostituirme. Mi boca se inundo de liquido caliente y salado porque el hombre habia eyaculado tuve que tragarme ese liquido . Me molestaba tener que tragarmelo porque parecia interminable. - Por cien una buena mamada y una buena cogida. Por cincuenta la cogida sola, por veinticinco una mamada. - Con la poca guita que todos tienen solo va a hacer la mamada.- Dijo uno de los chupa media - El pibe se va a pasar todo el tiempo tomando leche. Los otros se rieron de la ocurrencia de ese chupa media. Decidieron tomar mate con biscochitos de grasa. Yo sabia que tenia que escapar. No quedaba otra tenia que escaparme. - Como te rompieron el culito nena. ¿Eh? - Dijo Esteban. Los otros chupa medias se rieron. Yo no aguantaba mas humillaciones estaba harto. Lo unico que podia hacer era llorar. - Este no se va a olvidar mas del polvo que le eche. -Dijo Roberto riendo mientras con los otros hombres tomaba mate. -¿Queres comer algo Gabi? - Me pregunto Esteban. - No. - Contesta bien nena - Me dijo Esteban enojado. - No mi amo no quiero - Yo estaba furioso con el echo de que me quisieran prostituir. - ¿Que te pasa? - Me pregunto Esteban. Decidi mentirle. - Me duele la panza mi amo. - Y claro - Dijo Roberto - Con toda la leche que se trago. Los otros presos se rieron. Yo me senti humillado. -Muchacho me parece que voy a venir a visitarte - Dijo Roberto - Voy a pedir las visitas higienicas para que me hagas mamadas y hacerte la cola.Si te hubiera conocido antes te hubiera roto el culo todos los dias. Después de descansar un rato cuando los hombres se fueron me levante como pude y me fui caminando hasta el inodoro, no podía cerrar las piernas, y mi culo y mis intestinos eran un solo dolor , me senté abrí las piernas y sentí como de muy adentro empezaba a bajar un liquido tibio, comenzó a salir el semen, no parecía el semen de un solo hombre abrí el agua de una piletita que estaba incrustada en la pared y puse mi mano para lavarme, casi lloro, no encontraba ni los pliegues de piel del ano ni el músculo del esfínter todo era un gran agujero. Ese dia había sido el mas bravo Roberto fue el que mas adentro me la metió, el que mas abierto me dejo el culo y el que mas semen me dio. Ahi estaba yo con las piernas abiertas apoyado en el inodoro los cabellos rubios de la peluca caian sobre mi cara, de la ropa que Esteban me comprara solo quedaba los portaligas y la pollerita parecia una verdadera puta tenia que escapar pero no sabia como pense desesperado mientras lloraba talvez si voy a hablar con el Director del penal me ayude en esos momentos entraron Esteban y los otros chupa medias. - Como me imagino que te debe doler mucho vamos a dejar para el mes que viene que atiendas a los muchachos. "Para prostituirme querra decir". Pense furioso. " Tengo que escaparme antes pero como". -Me estas escuchando Gabi - Me dijo Esteban enojado. -Si mi amo - Conteste como queria para evitar cualquier maltrato. -Y la proxima vez que te portes mal que no obedezcas le voy a decir a los hombres que no te peguen los unicos que podemos pegarte somos nosotros. ¿Oiste Gabi? Solo nosotros cuatro podemos pegarte porque somos tus dueños. - Si amo - Conteste. Esteban empezó a prostituirme con los demas internos, asi que era exigido que me vistiera lo mas provocativamente posible y mas valía hacerle caso porque sino acabaria con un cuchillo en el corazón. Cada día atendia un promedio de 25 hombres, algunos solo requerían mamadas la gran mayoria, otros penetración y otros, lo menos, ambos servicios. Pero la mayoría era de mal aspecto, incluso viejos y sucios sobretodo aborrecía cuando un tipo llamado Carlos solicitaba mis servicios porque este era especialmente desagradable de unos 50 años, le gustaba que se la mamara por lo menos unos 15 minutos me ponia en cuatro sobre la cama, penetrandome profundamente, luego me ponia las piernas al hombro por casi media hora, era una tortura porque el pene aunque no muy grande si era grueso, algo que me hacia gritar de dolor. Asi pasaba mis dias entre machos mi culo era ya de dominio público. No tuve problemas con Esteban salvo un par de veces que no hice lo que quiso, o mejor dicho como él quiso además de tratarme sin ningún tipo de contemplación, o soltarme un tortazo por cualquier tontería. Yo trataba de mostrarme lo mas sumiso que podia hasta pensar una manera de escaparme. Un dia entro un guardia a la celda que compartia con Esteban y los otros chupa medias hablo con Esteban, este y los otros chupa medias se retiraron dejandome solo con el guardia. - Muchacho me dijieron que eres bueno mamando tu marido me dijo que podias atenderme. -¿Mi marido? - Eso me extraño. - Esteban. - No es mi marido es mi amo. Tomó mi mano y la llevó a su paquete. Acercó su boca a mi oído: -Veni gatita acariciame el paquete. Yo empecé a acariciarle, sintiendo la dureza de su miembro bajo el pantalón. Con poca delicadeza y mucha prisa, me despojó de mi ropa dejándome desnudo Me forzó a arrodillarme de manera que mi cara quedó justo delante de su miembro. Se quito el pantalón y quedó solo con el slip rojo. Debajo luchaba por liberarse una herramienta de un tamaño algo mayor de lo habitual. Empecé a acariciar ese bulto enorme bajo la tela. Lo notaba duro y caliente. -Ahora suéltala para poderla tocar bien. Le quité el slip y su miembro saltó como un resorte, apuntándome directamente a mi cara. -Anda, tócala, acaríciala con suavidad. Obedeci sus ordenes. Llevé una mano hasta aquel pedazo de carne y la envolví con mis dedos. Estaba caliente. -Así, muy bien. Ahora acaríciala toda y con la otra mano tócame los huevos. Con la otra mano agarré los dos testículos y también los acaricié. La mano que agarraba el miembro empezó a recorrerlo sintiendo como se estremecía. El guardia estaba muy excitado y suspiraba de placer. -Lo haces muy bien. Me dejó tocándole un rato más. -Verdad que te gustaria chuparmela. Bueno ahora nena ha llegado el momento que pruebes el sabor de un hombre. Miró hacia abajo donde estaba yo. -Anda, no te hagas de rogar. Se que te mueres por comertela. El glande tocaba ya mis labios y sus manos agarrando mi cabeza, apretaron justo lo necesario para que yo cerrara los ojos, abriera la boca y la dejara entrar en mi boca. -Muy bien, te estás portando muy bien. Ahora mójala toda con saliva, lámela con la lengua y luego dame una buena mamada. Recorrí con la lengua el miembro de abajo a arriba. Repetí las lamidas una cuantas veces y cuando toda su pija estaba completamente empapada de mi saliva, me metió toda su herramienta en mi boca y empezó el vaivén acostumbrado. -Ohohoh, muy bien, que bien la chupas sigue ... no pares ... no pares ... Estuvo así un buen rato hasta que paró, separó mi cabeza de su cuerpo, por lo que lo dejé salir de mi boca. -¿Te gusta comerla? – me preguntó mirándome a los ojos. -Te gusta chuparla - el tono algo autoritario que usaba me hicieron pensar que si no hacia lo que queria iria a hablar con Esteban. -Si Señor – Conteste. -Y sabes lo que viene ahora, verdad. -Si. -¿Si que? Anda pídemelo, pídele a tu papito que es lo que quieres. -Quiero que me hagas la cola – Parecia que a todos los hombres les gustaba que le dijieran esas cosas. -Pues ahora quiero que te pongas de cuatro patitas como una buena perrita. Me levanté y me puse encima de la cama. Me coloqué de cuatro patas, abrí las piernas y arqueé un poco la espalda entregándole mi culito para que hiciera con él lo que quisiera. -Estás preciosa – me dijo mientras sentía sus manos en mis nalgas. Y cuando sentí su lengua caliente y húmeda lamer mi ano me dijo mientras empezaba a meter primero uno y después dos dedos embadurnados con la crema que usaba Esteban. --¿Quieres que tu papito te coja? - Sabia que era lo que queria. -Si, por favor. Papito. Quiero sentirla en mi culo.– ya todo me daba igual. -Eres una niña mala con ganas de pija. -Si, soy muy mala. papito. Sentí sus manos agarrar fuerte mi cintura y la punta de su miembro colocarse a la entrada de mi ano. -Estás lista -Si, estoy lista. Y pude sentir como empezaba a taladrarme. -Aguanta mi niña que ahora vendrá lo bueno. Sentía mi vientre lleno se quedó unos segundos quieto, esperando que mi ano se dilatara. Al poco tiempo empezó, lentamente, a meter y sacar su gruesa herramienta. Empezó a acelerar el movimiento y a hacerlo más duro, mientras yo empezaba a jadear. -Te gusta. -Si me gusta. -Como me gusta tu culito .... Cada vez me daba más duro. Sentía sus testículos golpear mi culo cuando me clavaba hasta el fondo ... cada vez más rápido, cada vez con más fuerza ... -Ahahaha no pares de moverte, zorra !!! Como me gusta tu culo ... eres una putita fabulosa ...eres una zorrita verdad -Si ... -¿Quieres ser mi zorrita? -Si toda tuya ... -Voy a vaciarme en tu culito. -Si, dame toda tu leche. Y no hubo tiempo para más aceleró un poco más, clavó una mano en mi cintura justo en el momento que también podía sentir los espasmos del miembro y como su leche caliente, húmeda, me llenaba las entrañas cayó encima mío, aplastándome y sintiendo su respiración enrecortada. Estuvimos unos momentos y se levantó para ir a echarse una meada al inodoro mientras me decía lo fabuloso que había sido. - De verdad eres maravillosa. Cuando se me acerco me abrazo y acaricio mi cuerpo .Quedé contra su cuerpo y me besó con pasión. Metió la lengua dentro de la mía. Me comía la boca y me inundaba de saliva. - Sabes podria ir a ver a tu marido y decirle que solo te deje para mi. Para que seas mi zorrita. - No no hagas eso.- Le dije con temor. - ¿Porque? ¿Que pasa? - Nada - Me volvi dandole la espalda - No son asuntos tuyos. - ¿Te pega? No le conteste. Solo queria ir a hablar con el Director del penal. - ¿Piensas que el Director del penal me pueda atender? - Por supuesto yo le dire que te espere mañana y lo mal que la estas pasando. Las eperanzas volvian a mi. Esperanzas que no durarian mucho. Despues que se fue el guardia entro Esteban furioso parecia que habia oido la conversacion. -Ahora aprenderas de una vez por todas a respetarme, aca yo soy tu papi, tu dueño , debes obedecer por las buenas o las malas, ahora apoyate en la cama mostrandome el culo Me ordeno mientras tomaba un cinto. -Podras golpearme, pero eso no cambiara que te desprecio.Una vez te dije que te odiaba y cuando salga te voy a esperar para matarte. Me envalentone. -Ya lo veremos- y comenzo a pegarme con el cinto. Aguante 20 golpes fuertes sin dar un grito, solo las lagrimas se me caian por el rostro, ante esto , viendo mi entereza decidio que el mejor castigo seria que cualquier hombre del penal entrase a la celda e hiciese lo que quisiera, sabía que los guardias no dirían nada porque era una puta mas, asi que abrio la reja y grito -DESDE AHORA Y POR LAS PROXIMAS TRES HORAS LA PUTA QUE TENGO AQUI DARA SERVICIOS GRATUITOS A QUIEN SE ACERQUE A LA CELDA, ES UNA HEMBRA NECESITADA DE VERGA ASI QUE TODOS ESTAN CORDIALMENTE INVITADOS. Una horda se fue acercando. - Entraran en grupos de 4, y cada grupo tendra 25 minutos para usar a la puta. -No - Esteban dije - No me hagas esto. Por mas que suplique Esteban no me hizo caso y me dejo solo con esos hombres desesperados. - CALLATE PUTA. PERRA. MARICONA, MARICONAZO, NENAZA, ZORRA, ETC Me dijieron de todo trate de escapar pero me agarraron entre varios y me violaron. Asi al temino de las 3 horas, al menos 70 hombres habían pasado por la celda, llego Esteban mientras la ultima camada de hombres me sometian. Estaba sentado encima de un hombre con su verga enterrada en mi interior mientras yo mamaba tres miembros a la vez. Estaban parados los tres hombres frente a mi dos sujetaban los miembros y el otro ya me lo estaba metiendo hasta la garganta. - ¿Y como se porta la putita? - Muy bien. Dijo al que se la estaba mamando poniendome las manos en mi cabeza apretando con fuerza para que todo el miembro entrara en mi boca. Cuando ese hombre solto toda la leche y me dejo casi inmediatamente los otros dos me quisieron meter los miembros en mi boca pero yo no quize trate de separarme pero no pude. -Si vos podes hacer dos mamadas al mismo tiempo. Insistieron en ponerme los dos miembros en la boca pero yo me atragantaba y me ahogaba. - Chicos tranquilisense la putita no puede hacerselo a los dos juntos - Dijo Esteban llamando al orden. Tube que chupar a uno y dejar el otro para despues chupaba primero la puntita del miembro lentamente y luego ir subiendo hasta los pelos introducirmela en la boca, estimulandolo a eyacular. El otro hombre que tenia abajo empezo a moverse ritmicamente cuando aquel miembro que estaba chupando largo toda su leche. Iba a seguir chupando el otro miembro cuando el hombre que tenia debajo mio se quiso levantar. -No puedo terminar asi necesito verle la cara. Me puso tumbado boca arriba con las piernas levantadas hasta que pudiera tocarme los cabellos de la peluca rubia que me habia comprado Esteban. Alli hizo fuerza por entrar en mi interior y como estaba muy abierto no le costo mucho yo estaba con las piernas encima de sus hombros y el hombre empezo a moverse ritmicamente gozando. El otro hombre acerco su miembro a mi boca. - Dale chupala nena. Yo tube que mamar ese miembro sudoroso y soportar los embates que me daba el hombre que me estaba montando en esos momentos. Me dolia mucho la cola y las mandibulas de tanto chupar mire a Esteban mientras trabajaba con esos dos hombres y este tenia una cara de satisfaccion al verme completamente doblegado que lo odie mas que antes. Cuando los hombres terminaron de usarme Esteban le dio la orden a uno de los chupa medias que me llevara a las duchas y ahi este me limpió y reanimó, casi no podía caminar, pero luego de descansar por espacio de una hora volvimos a la celda que compartiamos con Esteban. - Espero que te haya servido de leccion - me dijo Esteban - Yo soy tu dueño. - Si mi amo. Cuando Esteban se dio vuelta yo busque la navaja que este usaba para rasurarse lo tome de un hombro y le corte con un corte seco la yugular." Señor Juez. Me acabo de enterar que el Contador de la cadena de hoteles se confeso culpable y que habia actuado asi por pedido de mi primo Grabiel y que por ese cargo me iban a dejar libre pero me acusan de asesinato quiero que sepa que actue asi por que estaba harto de los maltratos de ese hombre al que mate espero que sea piadoso y me tenga compasion. Lo saluda con todo respeto. Rolando.
|
|
Nube de Tags
horoscopo
juegos gratis
musica
noticias
monografias
casino
tarot
directorio de blogs
tests
interpretación de sueños
conocer gente
peliculas online
empleos
poker
angeles
consultorio sexual
becas
diarios de viajes
anime
clasificados
chistes
fotolog
videos online
monografias
|