Por LOTAMOEL
Marta, unos cinco años mayor que yo, era una mina con la que me pasaba algo particular. No me gustaba pero me calentaba, siempre andábamos provocándonos, era una muy fuerte atracción que nunca concretábamos, más allá de un gesto y toqueteos disimulados, jamás llegamos a nada, todo quedaba en amagues. Lo dije, en realidad no era una mina que me atrajese, solo me calentaba en los momentos en que estábamos juntos, después ni me acordaba de ella.
Casada, descuidada sexualmente por su marido, lo que en cierta forma era lógico ya que, de su físico, lo único rescatable era su culo, no por su forma sino por lo inmenso que era; el resto -poco atractivo- era solo disimulado en parte por su provocativa forma de vestir ..
Después de muchos años sin vernos, un día nos encontramos caminando por el centro, saludos de rigor, preguntas de nuestra vida.. Marta había cambiado mucho, no solo su culo seguía grande, ahora todo era grande, tetas, piernas, había engordado una barbaridad. Otra vez su forma de vestir la salvaba de ser un esperpento.
Como un caballerito inglés me ofrecí a llevarla hasta su casa y accedió. Llegamos, me invitó a tomar un café y seguir charlando de nuestras cosas; sin muchas ganas y dada la insistencia accedí como para no pasar por maleducado. Mientras preparaba el café apareció su hija, una piba de unos 18 años que físicamente me hizo acordar a su madre años atrás, el mismo culo que se destacaba por sobre otra parte de su cuerpo, solo que el resto guardaba una cierta armonía que la hacía apetecible. Marta le contó que nos conocíamos desde hace tiempo y que luego de muchos años nos volvíamos a encontrar.. La piba me miró como sospechando algo, pero se hizo la boluda y se fue diciendo que tenía que ir a buscar unos libros a casa de una amiga..
Marta trajo los cafés, nos sentamos juntos en un sillón y empezamos a conversar, de su parte la habitual perorata de toda mujer desatendida, si bien todavía seguía viviendo con su esposo estaban tratando de arreglar la separación, que él (su esposo) andaba entreverado con su secretaria mucho más joven, que se olvidó de ella como mujer, etc.
Estábamos sentados a la par, ella por su gordura lo hacía con las piernas abiertas, la pollera por el mismo motivo se levantaba bastante más allá de las rodillas, una verdadera exposición de carne !!.. Sabés, me dijo, no lo culpo a mi marido, quizá la primer culpable sea yo, mirame, estoy hecha una vaca y no tengo fuerzas ni ánimo para adelgazar.. Nunca fui una belleza de mujer, pero tenía lo mío y era suficiente para tener algunas historias fuera de mi matrimonio, algunas veces busqué provocarte pero no me diste bola.. Ahora, ahora no tengo otra cosa que, disculpame por la franqueza, conformarme con una paja..
Que tenía razón, tenía razón, había que estar muy necesitado para pensar en una aventura con ella, pero me dio pena, quise calmarla de alguna forma y no se me ocurrió mejor cosa que abrazarla y decirle que en el sexo si bien el físico es importante, la actitud y predisposición es más importante, que ella era una mina todavía deseable; mientras esto le decía, inconcientemente apoyé mi mano entre sus piernas y ella las cerró no dejándola escapar.. Te voy a preguntar algo pero contestame la justa..Te meterías con una mina como yo ?? preguntó dejándome la pelota picando.. Me sorprendió, pretendiendo sobrellevar el momento dije en tono de broma “Si me dejás sacar la mano te contesto”.. Muy firme fue su respuesta, Dejala ahí y contestame, pero no digas nada de lo que después te arrepientas”.. Las cartas estaban sobre la mesa, la mina estaba entregada y solo faltaba mi decisión.. Reitero una vez más, no me gustaba pero me calentaba y ahora lo había logrado.. “Somos grandes para andar con tonterías, si la pregunta es si me gustaría echarnos un polvo cada tanto, la respuesta es sí; ahora, si la idea es algo formal, no cuentes conmigo.. Vos decidís” le respondí devolviéndole la pelota.. Me miró a los ojos, lentamente fue abriendo sus piernas en una clara invitación a acariciarla.. “Cogeme, cogeme, lo necesito de veradad !!.. Me considero un boy scout que todos los días debe hacer su obra de bien; esta mujer sí que estaba necesitada y hoy todavía no había hecho ninguna obra de bien.. Tomándole de la nuca la atraje hacia mí y la besé, nuestras lenguas se trenzaron en una feroz lucha, era increíble como besaba, me mordía, me chupaba la lengua, la mano que nunca había sacado de entre sus piernas avanzó decididamente en búsqueda de su concha a la que no podía llegar por lo ceñido de su pollera.. Marta, jadeaba caliente; tironeaba de su pollera para facilitarme pero igual no podía alcanzar su concha; dándose cuenta se levantó, hizo un gesto para que esperara, fue a cerrar la puerta de la casa con llave, volvió sacándose la pollera y el calzón y se avalanzó sobre mí, levantó una pierna y la apoyó en el sillón y la otra en el piso, besuqueaba mi cara, buscaba mi boca para entrar su lengua en ella, tomó mi mano y la llevó a su concha ahora libre de obstáculos.. Ya sus vellos púbicos estaban empapados de sus jugos.. Meteme los dedos, metelos por favor, pedía.. Muy fácil resultó encontrarle el agujero, ahí entró un dedo, dos, tres, entraban y salían, una y otra vez, Marta bufaba “Uhh, uhh, uhh, uhh”.. Nada quería perderse, seguía con sus besos, seguía gozando con mis dedos, ahora su mano buscaba mi pija abriendo el pantalón hasta sacarla y pajearla con fuerza. Siguió así un buen rato hasta que.. “Nó, nó, por favor nó !! gritó.. Me detuve y ante mi gesto de sorpresa, aclaró sonriendo ”Me gusta, pero no quiero acabar tan rápido”.. No le llevé el apunte, mientras pensaba “Si querías coger, aguantate” volví a pajearla furiosamente y apretarle las tetas por sobre su remera.. “No seas malo guacho, me hacés acabar, sí, sí, te acaboo, Huuuggg, huuuggg, huuuggg !!” gritó mientras su cuerpo convulsionaba.. La tranquilidad duró poco.. “Sacate la ropa” me ordenó mientras ella hacía lo mismo con la remera y el corpiño dejando liberadas unas tetas que impresionaban por lo grandes; se recostó en el sillón y me le acerque poniéndo la pija al alcance de sus labios. No hizo falta aclararle nada, la lamió, se la metió en la boca, la chupó con desesperación, ahora era yo el que apoyaba una pierna en el sillón lo que le permitía chuparme también las bolas.. Giró un poco su cabeza, ya no sentía su lengua en mi pija, tampoco en las bolas, un frio me recorrió la columna cuando, húmeda y caliente, me la metía por la raya del culo, abrió los cachetes con la mano y llegó hasta mi negro agujero, lamió, chupó, metió la lengua, se dio cuenta cuanto me gustaba.. “Guacho, te gusta, querés que siga ?? preguntó sabiendo de antemano la respuesta.. “Sí, seguí, me encanta !!” le pedí.. Y siguió besándome el culo y pajeándome con una mano.. Volaba de calentura y la leche no tardó en salir.. Por la posición en que nos encontrábamos, le leche cayó sobre sus tetas, panza y algunas gotas llegaron a su pubis.. Marta enajenada gritaba “Leche, leche calentita para mí, qué guascazo guacho !! desparramándosela por sobre su cuerpo y tratando de atrapar las últimas gotas que quedaban con su boca..
Marta no se cansaba, su cuerpo obeso no se calmaba, quería más y así lo hizo saber.. “Clavame esa hermosa verga que tenés, verga, quiero verga guacho”.. Me la franeleó con las tetas hasta lograr se ponga dura otra vez, se levantó del sillón y se acostó sobre la alfombra abriendo sus piernas todo lo que podía.. “Dame verga, cogeme toda !! suplicaba enardecida mientras se apretaba los pezones tan inmensos como sus tetas.. Me arrodillé entre sus piernas y ella levantó las caderas, guió la pija hasta la entrada de su concha, sola y de un solo movimiento se la enterró hasta las bolas.. “Huuuggg.. Huuuggg. Huuuggg !!” gemía guturalmente mientras fuertes caderazos imprimían el delicioso vaivén sexual.. Yo quieto, solo ella se movía, era increíble que semejante cuerpo tenga tanta capacidad de movimiento, solo ella se procuraba el goce que también era mi goce.. “Te gusta como te cojo, así querés ?? preguntaba sin esperar respuesta.. “Rompeme la concha guacho, dame con todo !! pidió cuando su cuerpo ya sí mostraba cansancio; no me hice esperar, tomé sus piernas y las llevé sobre su cabeza, me tiré sobre ella y le empecé a dar pija a diestra y siniestra; Marta obnubilada seguía pidiendo “Pija, más pija, clávamela toda, quiero gozarte, dame fuerte !!.. Me costó mantener un ritmo tan violento pero por fin acabé, Marta al sentir mi leche inundar su concha también explotó “Con todo guacho, clavame con todo !!” y otra vez ese gemido orgásmico que nacía de la misma profundidad de su concha “Huuuggg, huuuggg, huuuggg !!”..
Ni uno ni otro estábamos en condiciones, al menos por el momento, de levantarnos así que quedamos recostados sobre la alfombra. Al rato, ya recuperado, me levanté, busqué mi ropa para vestirme y Marta todavía acostada, o mejor dicho, desparramada sobre la alfombra me dice “No te vayas todavía, gocé como hace tiempo no gozaba, quiero mas, dame mas por favor !!.. Le marqué la hora indicándole que alguien, su marido o su hija, podían llegar.. “No te preocupes, todavía tenemos por lo menos una hora y media” respondió mientras se levantaba para ir al baño.. Cuando se iba y cuando volvía la miré, vestida era mas presentable que así desnuda, no me gustaba, no entendía como podía estar cogiendo con ella.. Pero, siempre el pero presente, bastó que me mostrara lo que traía para que otra vez empiece a calentarme.. Marta, con toda la picardía en su rostro, traía un pote de vaselina “Nos hará falta” dijo. Bingo !! La gorda quería que le haga el orto !!.. Marta hizo que me recostara en el sillón y ella se tendió cubriéndome con su cuerpo.. “Dejame que te mime, te lo merecés, me hiciste acabar dos veces en un ratito” susurraba mientras deslizándose recorría todo mi cuerpo con su lengua y labios.. Al llegar a la pija le dio un piquito en la punta.. “Qué dura está, la quiero en el culo !!” dijo como si hiciera falta aclarar algo. Tomó la vaselina, vertió un poco en su mano y en una suave y deliciosa paja me untó toda la pija; ella misma se embardunó el orto de vaselina.. “Ahora, culiame guacho, quiero tu pija en el culo” dijo buscando la forma de metérsela, en el sillón lo intentamos de varias formas, no podíamos, había que atravesar semejantes cachetes para recién llegar al agujero.. Tan molesta como caliente, Marta se levantó dirigiéndose hacia la mesa ratona, la vació y sobre ella se recostó quedando en una muy buena postura, con las piernas abiertas y el culo levantado. Yo solo tenía que arrimarme, agacharme un poco y, de pié, metérsela. “Dale guacho, culiame, partime el culo” gemía loca de calentura.. La apoyé en la puerta de su agujero, me afirmé bien y empujé, no hacía falta, Marta tenía el culo bien roto desde hacía tiempo, la pija de un solo envión se metió hasta los huevos.. “Guacho de mierda, me la enterraste de una” se quejó.. “Callate” le dije a la vez que le pegué un sonoro chirlo en la cadera.. “Si guacho, pegame, soy una puta reventada, pegame que me gusta” .. No soy de este tipo de cosas, pero ante semejante pedido no podía negarme, así que le empecé a surtir tremendos cachetazos en su culo hasta enrojecerlo, solo dejé el sadismo cuando mis manos ya me dolían.. “Guacho, cómo me hacés gozar, llename el culo de leche, es lo único que te pido !! imploraba disfrutando el momento.. Me concentré en serrucharle el culo sin piedad.. “Plopp, plopp, plopp” sonaban nuestros cuerpos cada vez que se encontraban. Marta empezó a tener espasmos, síntoma de que su orgasmo se aproximaba.. “Si, ahí viene, acabo, huuuggg, huuuggg, huuuggg !!” gritó mientras se retorcía como enajenada.. Como todavía no había acabado, tomándola de los hombros la aplasté contra la mesita para que se quede quieta y seguí dándole matraca hasta que exploté.. “Guacho, sos un amor, qué culiada me pegaste !!” gemía mientras los músculos de su culo terminaban de exprimirme hasta la última gota de leche.. Cuando mi pija se salió de su culo, me senté en el sillón, ella seguía despatarrada sobre la mesita ratona..
Volví a mirarla, volví a preguntarme cómo carajo había llegado a coger a esta mina, gorda, muuuy gorda, de carnes flácidas que le caían como colgajos, un muestrario de celulitis, en fin, nó, nó y nó, no me gusta para nada pero, y otra vez el pero de antes.. CÓMO ME CALIENTA !!!...