EL REGALO DEL DIA DE LOS NOVIOS



Por LUPITA

Ya estábamos en Febrero y hacia unos meses que había dejado de ser SEÑORITA y cuando una deja de serlo, como que nos entran mas ganas de coger y coger… para recuperar el tiempo perdido. Yo cumplo años en Noviembre, y fue cuando cumplí 18 que por fin mi novio, Rafael, me la metió y lo hizo de una manera tan rica que siempre lo recordaré con amor. Lógicamente ya para Febrero estaba con la idea de qué le iba a regalar a Rafael y créanlo o no, no era sencilla la decisión porque él era y supongo que sigue siéndolo, muy especial en su trato conmigo, y con las mujeres en general. Hice varios intentos por comprarle algo que le dijera cuanto lo amaba y lo feliz que me hacia cogiendo cinco o seis veces por semana y no podía decidir qué comprarle… hasta que llegó el DÍA DE LOS NOVIOS.

Yo vivía en ese tiempo en una de las colonias del Vaso de Texcoco e iba a mi casa solo los domingos, pero desde la semana anterior al DÍA DE LOS NOVIOS hablé con mi mamá para decirle que había decidido ir a ver a una tía a Toluca y que no iría a la casa ese fin de semana. La verdad es que Rafael y yo habíamos quedado de pasar enterito el domingo metidos en algún sitio, solo nosotros, y todo estaba bien, salvo que no tenia ni idea de que miles de parejas deseaban celebrar el día metidos en un motel o en un hotel. Como no teníamos coche habíamos decidido ir a un hotel y alojarnos como marido y mujer, ya que éramos bastante ingenuos como podrán ver. Fuimos en Metro hasta Tacuba y de ahí fuimos a unos Baños Públicos donde hacia unos días nos habíamos COGIDO CARIÑO Rafael y yo en el Sauna, ya que por allá iba yo a tomar un curso de enfermería… y esa vez nos habíamos ido “DE PINTA” pasando una rica experiencia en el vapor. Había un hotelito discreto por ahí cerca y Rafael y yo, al salir del Baño, habíamos dicho que la siguiente cogida sería ahí… y hacia allá nos dirigimos. Entramos y el dueño ni se inmutó cuando le pedimos un cuarto, y solo nos preguntó si era POR UN RATO o por todo el día… y Rafael dijo que por todo el día.

Era emocionante estar con Rafael en un hotel y apenas entramos fui al baño, de los nervios tal vez, y ya bien lavada de mi conchita salí. Ahí estaba mi novio sentado en la cama, sonriéndome y con un gesto me invitó a sentarme a su lado. Empezamos a besarnos despacio, muy rico, y fue maravilloso sentir cómo me iba quitando la ropa poco a poco… y si así lo hacia estando en el trabajo o en mi cuarto del sanatorio, pues con mayor razón estando solos, hasta que quedé encuerada por completo. Luego yo lo encueré a el con la misma calma y cuidado, y ya desnudos nos acostamos para, según dijo Rafael, sentir que ya estábamos casados y que era realmente nuestra primera noche juntos sin temor de que alguien nos sorprendiera o tuviéramos un problema. Hablamos bastante, diciéndonos lo que habíamos soñado en hacernos el uno al otro, la manera en que deseábamos tocarnos o que nos tocaran, y luego lo pusimos todo en practica, ya que yo tenia muchas ganas de mamarle la verga, de sobarle los huevos y hasta de hacer un 69, ya que él me había descrito esto de una manera tal una de las noches antes de que me cogiera por vez primera, que de verdad esa noche me fui a mi cama y sentía empapada e hinchada mi conchita.

Perdonen que describa tanto pero para las mujeres es muy importante el ambiente y la gentileza del hombre, y recuerden que esa era mi PRIMERA NOCHE ENTERA con Rafael y además, era cosa de hacerle un regalo por ser ya EL DÍA DE LOS NOVIOS. Me pidió que lo dejara acariciarme y lo dejé hacer, disfrutando del sexo oral, ya que me hizo venir por lo menos 3 veces, y luego me besó en todo el cuerpo hasta que poco a poco se puso encima de mi, ofreciéndome el espectáculo de su verga frente a mis ojos, de esos huevos grandes y pesados que podía acariciar, sobar y besar a mi antojo, y hasta su ano, mas oscuro que el resto de su piel. Mientras el me hacia el SEXO ORAL, yo sobaba sus nalgas y sus huevos, le daba pequeños besos y con mi mano derecha lo masturbaba lentamente, o mejor dicho, le apretaba la verga a modo de que se excitara pero no quería que se viniera aun porque me quedaría con ganas. En esos días ya tomaba yo un medicamento para no salir embarazada y por ese lado no me preocupaba, y aunque intenté coger con condón, la verdad no me acostumbré, y le insistí a Rafael que mejor me diera algo para no salir panzona, y el aceptó ya que decía que no hay nada mas rico que disfrutar del cuerpo del ser amado como debe ser, encuerado y sin gorrito.

Esa tarde y mientras Rafael me daba una rica sesión de sexo oral, sentí cómo uno de sus dedos me acariciaba el culito y fue en ese momento que decidí que el mejor regalo del DÍA DE LOS NOVIOS sería ofrecerle mi culito virgen. Sabia que Rafael lo valoraría mucho, que sabría apreciar el gesto, y me dejé llevar por la pasión, relajando mi esfínter anal lo mas que pude. Uno de los dedos de Rafael entró en mi estrecho culito y me sobresalté sin querer. Lo oí decirme que si no me gustaba no lo haría y sobándole las nalgas y sus huevos le dije que si, que deseaba disfrutar de todo y que sentía rico, nada mas que me lo hiciera con cuidado. Me acosté de ladito pero en el mismo 69 y sentí la cabeza de mi novio entre mis piernas, su lengua hurgándome la vagina sacándome los jugos y su dedo metido en mi culo… y se me ocurrió meterle yo también un dedo en su culo.

Pensé que se había molestado porque dejó de mamarme y le iba a sacar mi dedo cuando el me obligó con su mano a que siguiera haciéndole esa caricia. Dijo que era yo muy audaz y seguimos mamándonos y hurgándonos el culo mutuamente, hasta que sentí en mi boca que su verga se ponía tensa. Como sabia que le faltaba poco para venirse, le apreté las nalgas y con una uña le apreté mero entre el culo y los huevos, en un truco que él mismo me había enseñado al estarlo masturbando unos días antes cuando no pudimos coger por estar yo con BANDERA ROJA y resultó ya que Rafael dejó de respirar agitado y lentamente se zafó de entre mis piernas y se sentó en la cama. Recargó su espalda en la cabecera y me llamó para sentarme a su lado. Desde ahí podíamos vernos los dos en el espejo de la cómoda, encuerados, rojos de la excitación, y me dijo que me veía hermosa y que el había traído un regalo para mi por EL DÍA DE LOS NOVIOS. Se levantó y pude ver sus nalgas apretadas mientras sacó una especie de blusa que llevaba un diablito dibujado… ¡Aun la tengo y decía en francés que “YO SOY UN PEQUEÑO DEMONIO”!

Eso de vernos en el espejo del cuarto de hotel o del Motel se convirtió para nosotros en una especie de rito, ya que las mujeres nos sentimos motivadas sexualmente al vernos en plena faena con nuestro amante o novio. Con Rafael hice de todo y esa vez, nuestra primera noche juntos y sin interrupciones en un hotel ¡Pues ya se imaginaran ustedes la cantidad de cosas que nos hicimos mutuamente! Me puse de a perrito y desde atrás me penetró en la vagina sin dejar de acariciarme el culito. Luego se inclinó y me besaba la espalda, la nuca y el nacimiento del cabello mientras sus manos sobaban mis senos y apretaban mis pezones y desde luego, sentía cómo me acariciaba las nalgas, que en ese tiempo tenia muy duritas, firmes y Rafael me decía que era lo que mas se le antojaba de mi cuerpo, ya queme he considerado siempre un poco caderona y aun ahora hago ejercicio para mantener en forma mi culo.

Estaba realmente caliente con todas las formas de coger que usamos esa tarde y esa noche, y cuando nos dimos un baño para salir a cenar algo, Rafael insistió en que no me pusiera pantaleta, y esa fue una emoción distinta a las muchas que tuve ese día, ya que el aire me entraba por todos lados y, tomada del brazo de Rafael, le dije que se me iba a resfriar mi cosita. Se rió con ganas y me dijo que, apenas regresamos al hotel, me lo pondría caliente de nuevo. Me apreté a su cuerpo y le dije mientras estábamos sentados a la mesa de un pequeño restaurante, que deseaba darle un regalo de DÍA DE LOS NOVIOS que no olvidara fácilmente. Nos miramos y los ojos le brillaron cuando con un gesto me preguntó si le iba a dar el culo… así que me sonreí, le dije en voz baja que era adivino casi, y agaché la cabeza diciéndole que sí, que esa noche le daría de regalo mi culito virgen… y Rafael se inclinó para besarme y poco después pidió la cuenta, para regresar al hotel a paso lento, tomados de la mano, como los novios que éramos.

Como imaginarán, ya estaba hasta rozada de tanto coger por la vagina. Dos días antes Rafael me había rasurado la conchita por completo y de esa manera me excitaba mucho que me hiciera el sexo oral pero aunque estaba muy caliente y con ganas de seguir cogiendo toda la noche, debo decirles que tenia mi ponche rojo de tanto mete y saca… y Rafael, gentilmente, lo entendió. Sacó de un maletín que siempre traía un tubo de una pomada y la aplicó con suavidad en todo lo que es mi vagina y sentí un rápido alivio. Nos acostamos encuerados de nuevo en la cama del hotel y nos pasamos un buen rato besándonos y yo lo masturbaba muy rico, sintiendo la dureza de su verga y la suavidad de la cabeza, así como el tamaño enorme de los huevos. Nos besábamos en los labios y el, con delicadeza, acariciaba mis chiches y mi cabello, mi vientre y todas mis piernas, desde la ingle hasta las rodillas. Se hincó y comenzó a besarme los pies, algo que en un principio hasta pena me daba porque los sentía maltratados pero como vi que a Rafael le gustaba besármelos, comencé a hacerme pedicure y el se excitaba al besarme los pies, y meter uno a uno mis dedos en su boca, y decía que los mamaba como si fueran mis pezones o mi clítoris… y créanlo o no, yo tuve con Rafael varios orgasmos con solo que me chupara los dedos de los pies… ¡Inténtenlo y verán que es muy rico, amigas lectoras!

Pero llegó el momento de la verdad y con delicadeza Rafael me puso de ladito y se colocó detrás de mí en la posición de las cucharitas. Besaba mi cuello y con su mano izquierda acariciaba mis senos y mi vientre, así como mi clítoris, y me pidió que alzara mi pierna izquierda y la pasara hacia atrás, como por su cadera y de esta manera todo mi ponche y mi culito virgen quedaron a disposición de Rafael que, con suavidad, puso la punta de su verga en mi ano y al oído me pidió que me pusiera suavecita, que aflojara el cuerpo y yo, riéndome, le dije que ya le había “aflojado” lo mas valioso y que esa noche le iba a “AFLOJAR EL CHIQUITO”, y con infinito cuidado fue abriendo mi colita con la cabeza de su verga hasta que sentí claramente cuando entró todo el glande. Me quedé quietecita quizá esperando sentir dolor pero creo que el trabajo de excitarme había sido excelente y sentía rico cómo invadía mi culito la cabeza de su verga… así que giré la cara para besarlo y en ese momento yo misma pasé mi mano izquierda hacia atrás y lo jalé hacia mi… y sentí un dolor muy intenso cuando su verga entró a lo que se llama ORIFICIO INTERNO DEL ANO pero me entró toda, absolutamente toda la verga de Rafael en mi ano virgen hasta hacia un minuto… y aunque quise evitarlo, comencé a llorar de dolor pero me aguanté como las mujeres y no dije nada, sino que me quedé quietecita hasta que mi culo se acostumbró a tener la verga de mi novio dentro… y debo decir que Rafael no se movía sino que solo sentía como espasmos en su verga… y luego, lentamente, comencé a moverme de atrás a adelante mientras Rafael se mantenía quieto, solo besándome en la nuca. Yo giraba la cara y nos besábamos en la boca y así estuvimos un buen rato hasta que de plano Rafael no pudo aguantarse más y al oído me dijo: -Mi amor, me tienes muy caliente… me voy a venir en tu culito… siente mi leche mi cielo… Aghhh, así mi amor, apriétame la verga… ¡Qué rico coges con el culo mi amor!

Y comencé a sentir cómo mi intestino se llenaba de leche de mi novio, una leche espesa y de color perla, y luego que terminó, sin dejar de estimularme el clítoris para que yo también me viniera, pude sentir cómo su verga se “escurría” de mi ano y me giré lentamente para ponerme de frente a el, nos abrazamos y besamos, y de plano nos quedamos dormidos. Nos despertamos un tiempo después, y me levanté al baño. Pude ver en las sabanas del hotel una mezcla bastante curiosa y cachonda de semen, de mis propios jugos vaginales y… ¡Ay, que pena, amigos! Hasta un poco de caca ya que por mas que traté, no pude dejar sin nada la parte final de mi intestino esa tarde maravillosa cuando dejé de ser “SEÑORITA” del culo para convertirme, orgullosamente, en SEÑORA, capaz de usar su culo para dar y recibir placer… y cuando me dejé con Rafael porque él se fue a su Servicio Social, comencé a salir con otros chicos y créanlo o no, solo con uno que otro he obtenido el placer sexual que tuve con aquel mi PRIMER NOVIO Y PRIMER AMANTE. No les digo que otros no me hayan cogido bien, sino que Rafael se tomó el tiempo necesario para que yo obtuviera placer… y eso lo hizo siempre, así que lo recuerdo con cariño en donde quiera que esté.



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