Por latinasexy
Comenzaré diciendo que soy Ana, una chica de treinta y tantos años, pelo castaño y dicen que muy guapa, y no lo digo yo, me lo dicen. Tengo esposo desde hace algunos años y tengo dos hijos, una niña y un chico.
La historia empieza una noche en que haciendo el amor con mi esposo me pregunta si me gustaría volver a coger con mi exnovio que fue mi primer hombre en mi vida y me pide que lo contacte. Luego después de varios días me atrevo a llamarlo y estuvimos hablando un buen rato, recordando viejos tiempos y me pidió el teléfono para otro día tomar un café, se lo dí y colgamos.
Días después recibí un mensaje de Alejandro (mi exnovio), que me decía que había visto mis fotos en el face y que estaba preciosa y que me llamaría, me quedé sorprendida y a la vez contenta.
Al día siguiente estaba yo con mi esposo y me sonó el teléfono, era el y me dijo que si quedábamos el lunes por la tarde a tomar un café, le dije que si. Mi esposo me preguntó quien era y por primera vez le mentí, le dije que era una amiga que el conoce que estaba mal y que al día siguiente iba a visitarla para ver como seguía.
Llego el lunes por la tarde y me puse una minifalda ajustada, una blusa escotada y una ropa interior muy sexy y me fui al café donde el estaba, llegué y el ya estaba sentado, se levantó y me dio un beso, pedí un café y nos pusimos a hablar, me contó que estaba casado con una chica y tenia un hijo, donde trabajaba y cosas así, yo le platiqué un poco de lo que fue mi vida y el, prácticamente lo mismo. Después de hablar de cosas triviales, me dijo que había pensado muchísimas veces en mi, que nunca me había olvidado, yo le dije que alguna vez también me había acordado de el. Así y ya pasado un rato yo le dije que me tenia que ir (aunque no quería) entonces el me dijo que porque no quedábamos a cenar el viernes, le dije que lo llamaba y le comentaba. Me dio dos besos muy cerca de mis labios que me pusieron a cien, confieso que tenia unas ganas enormes de besarlo.
Llegué a casa y estaba mi esposo, entonces me desnudé y me duché, luego nos fuimos a la cama y empezamos a jugar y acabamos follando como locos, pero mi cabeza estaba con Alejandro. Mi pareja siempre hace que me corra, pero esta vez tuve un orgasmo bestial.
Durante la semana tuve que convencer a una amiga para que me llamara para decirme que teníamos otra cena de cumpleaños, lo hizo y fue mi esposo quien me dijo que fuera. En un momento que no estaba mi esposo llamé a Alejandro y le dije que si seguía en pie la cena, me dijo que si y ya quedamos en un sitio.
Llegó el viernes y pasé el día nerviosa por lo que me iba a poner, a las ocho empecé a vestirme, me maquille, me puse un tanga negro y un sujetador negro que se abre por delante, diré que tengo una talla 95. Luego me puse unas medias negras hasta la mitad el muslo, una minifalda negra y una blusa sin mangas y con un buen escote que dejaba ver gran parte de mis pechos. Luego me puse mis zapatos de tacón fino y mi chaquetón.
Salí hacia el restaurante y allí estaba Alejandro esperándome ya en la mesa, se levantó me dio un beso muy suave y lento y me dijo que me sentara, me quite el chaquetón y sus ojos se pusieron como platos, ja ja. Me dijo que estaba impresionante, le dije que el también, iba en vaqueros y una camiseta negra ajustada que le quedaba de vicio. Estuvimos cenando, hablando, bebiendo y claro las risas eran más evidentes cada vez. Antes de salir nos tomamos un par de copas de whisky y me dijo que si nos íbamos a tomar algo.
Fuimos a un bar y allí tomamos un par de copas, era tal el alegrillo que teníamos y el ruido que había por la música, que para hablar nos teníamos que pegar mucho y el me agarraba por la cintura pero tocándome un poco el trasero, a mi me encantaba, en una de estas me dijo que siempre le habían encantado mis tetas yo le dije que no eran como hacía 16 años, me dijo que las seguía teniendo preciosas, que le ponían a cien, me reí y le dije que qué bobo era, entonces me volvió a agarrar por la cintura y me pegó a el, sentí su polla empalmada y me puse calentísima, me dijo te lo crees ahora y puso su mano en mi culo apretándome mas, yo no me separaba porque me encantaba sentirlo, entonces empezó a besarme por el cuello hasta que llegó a mis labios, me dió un beso que me dejó temblando, enseguida me aparté y le dije que allí no, que nos podían ver, entonces salimos y nos fuimos a su camioneta, allí me besó otra vez, y me tocó las tetas por encima de mi ropa, le aparte y le dije que quizá no era buena idea, que teníamos pareja los dos, entonces me dijo no había problema, que si quería me llevaría a casa; le dije que si, arrancó y cuando ya íbamos hacia la casa le agarre la mano y le dije que no me llevara a casa, entonces el siguió hasta que llegó a un motel, me miró y como no le dije nada, entró.
Entramos en el garaje y apagó el coche se dió la vuelta y me volvió a besar, pero esta vez ya no importaba nada, me besaba y me decía que tenia ganas de hacerme suya otra vez y yo le decía que también tenia ganas de sentirlo, entonces entramos en la habitación y me abrazó, me besó y empezó a quitarme la blusa llenándome de besitos hasta que quedó solo el sujetador, me desabrochó la mini y la dejo caer, ya solo estaba en tanga y sujetador, entonces yo le quité la camisa y ví su torso impresionante, nos besábamos y me recostó en la cama, allí me desbrocho lentamente el sujetador y me lo quito, me acarició las tetas, y me dijo que seguía teniendo unas tetas preciosas y unos pezones que nunca había olvidado, así que empezó a besarlos, a chuparlos, a lamerlos y a mordisquearlos mientras con su mano, empezaba a meterla por mi tanguita y me tocaba mi rajita, yo ya gemía de placer y el seguía con mis tetas, dándome besitos y tocándome el clítoris y metiéndome los dedos en mi coñito, luego bajo hacia mi coño besándome riquísimo y me quitó mi tanguita, me abrió las piernas y bajo su boca hacia mi raja, empezó a besarme delicioso mientras sus dedos se metían dentro de mi, hizo que me corriera de gusto, entonces se levantó y empezó a bajarse el pantalón, se quito el slip y salió una polla enorme, no la recordaba así, entonces me incorporé y se la agarre con mi mano y empecé a pajearle, entonces me dijo que se la comiera y empecé a chupársela, lo oía gemir y me decía que cuando estábamos juntos la chupaba muy bien, pero que ahora era una experta mamadora, eso me ponía a cien, le chupaba los huevos, la polla me metía solo la mitad en la boca, pues no me cabía mas y el no paraba de gemir hasta que me apartó y me tiró hacia atrás, se agachó, me dio unos besitos más en mi coño y empezó a buscarlo con su polla, empezó a metérmela poco a poco, me decía que si me gustaba y le decía que si, que me encantaba, que me la metiera toda y así lo hizo, me la metió entera y empezó a moverse riquísimo dentro de mi, me besaba, me chupaba los pezones mientras yo me volvía loca y por su cara, él también. Le decía que me la metiera duro, que me follara duro, el lo hacia hasta que me hizo tener un segundo orgasmo.
Me dí la vuelta y me puse de cuclillas, le cogí su polla y la volví a meter en mi coño, empecé a montarlo y el me decía que le fascinaba como follaba, que me había convertido en toda una putita en la cama, yo le decía que si, que ahora era su putita, y le cabalgaba y el me apretaba las tetas y pellizcaba los pezones, yo le decía que me gustaba, que tenia una polla enorme y caliente y el me decía que era toda mía, entonces me puse a cuatro patas y el me lamió el coño, me metió la polla otra vez y siguió con su follada y me decía, así putita, así te gusta, yo le decía que si, que no parara y el no paraba y me daba mas duro, entonces me dijo que se iba a correr, me la metio profundamente hasta que dijo que se corría, puse su polla entre mis tetas y se corrió, con un chorro enorme, luego seguí chupándosela hasta dejársela limpia, se tiro encima de mi y nos besamos, entonces me dijo que era una fiera, que follaba de maravilla, yo le dije lo mismo a el, seguimos besándonos un rato y luego nos fuimos a la ducha, nos duchamos, nos vestimos y me llevó para casa, allí me dijo que me volvería a llamar, y ya lo ha hecho, pero solo quedamos para tomar café, pero yo tengo ganas de repetir y el también.
Yo amo a mi esposo, pero deseo a Alejandro, estoy feliz con mi vida ahora que tengo dos pollas disponibles y las gozaré alternadamente. Besos