Por marido complaciente
Soy médico y se suponia que era feliz en mi matrimonio pero no atendia como debe ser a mi esposa, creyendo que solo lo material era necesario. Asistiamos a una Iglesia y ahi llegaron tres ilegales, una mujer y dos hombres, uno de ellos negro, de mas o menos la edad de mi mujer, solicitando un lugar para descansar antes de seguir rumbo a Estados Unidos. Yo tenia una casa que no empleaba, al lado de la que construi para mi mujer e hijo, y ahi se quedaron por dos dias. Luego se fueron la mujer y el mas joven de los hombres, quedandose Sergio, el negro, quien comenzó a trabajar, a ser comedido y lavaba el coche o podaba arboles y jardin, y luego trabajó con un amigo mio en cosas de soldadura.
Mi esposa se quedaba en casa y yo salia a una ciudad cercana a trabajar, y creía que Sergio iba a trabajar pero la verdad es que se hizo amante de mi esposa. Yo buscaba coger con ella y se negaba diciendo que estaba cansada, que se sentia mal, etc. En ese tiempo buscaba yo tener mas clientela y debo aceptar que en parte era verdad el asunto del descuido hacia ella.
El caso es que un dia regresé mas temprano que de costumbre y ese dia mi esposa me habia dicho en la mañana que iba a ir de compras a Coatzacoalcos, distante unos 40 kms. pero vi su coche en el garaje. Se suponia que yo llegaba un par de horas mas tarde y logicamente, nadie me esperaba. Entré en silencio y pude solo oir musica muy suave en lo que crei era la recamara que solo yo compartia con ella.
Pude ver a traves de la puerta entreabierta a mi esposa, con su piel blanca, con sus muslos hermosos, sus senos firmes aun, sus lindas caderas, hincada al lado de Sergio, que estaba acostado sobre mi lado de la cama, desnudo totalmente, y cómo mi mujer le mamaba la verga. Ella desde siempre habia tenido cierta inclinacion por la gente de color, pero creanme que nunca imaginé que su gusto por lo negro incluyera que un hombre de ese color se la cogiera.
Ella mostraba sus nalgas y pude ver los dedos de Sergio hurgando la vagina de mi esposa. Hacia poco tiempo ella habia comenzado a pedirme que le afeitara por completo su osito, y cuando le pregunté, me dijo que era porque donde vivimos hacia muhco calor y asi se sentia mas fresca... y yo le creí, hasta que en ese momento escuché la voz grave de Sergio diciendole que le encantaba cómo se le sentía la vagina, como de niñita y ella, facilitando que le metiera mas los dedos, abrió sus piernas y púde ver desde donde estaba cómo su ano, de un color apenas un poco mas oscuro que el resto de su piel, era perforado por el dedo de Sergio y mi esposa dejó de mamarle la verga y de sobarle los huevos, solo para decirle que siguiera asi, y que le metiera por completo un dedo en el culo, algo que conmigo no era capaz de dejarse ahcer ni de broma.
Luego, mi mujer siguió mamandole la verga y la oi decirle que la tenia muy rica, y ademas, le dijo que le gustaba sentirla asi de gorda y larga en su boca. Creanme que estaba excitado de ver aquella escena y no podia dejar de imaginar a mi mujer siendo penetrada por la verga de aquel ilegal hondureño, que obviamente la tenia mas larga y gruesa que yo... y en ese momento mi mujer dejó de mamarle la verga y con agilidad se movió encima de su amante dandole la espalda y asi montada en Sergio, tomó con ambas manos las rodillas del negro y comenzó a alzar sus caderas permitiendo que el metiera su verga en el coño, y luego vi fascinado cómo alzaba su cadera mi esposa y apretaba la verga de su amante usando un ejercicio medico que yo mismo le habia enseñado y que hace que la mujer haga mas presión sobre le pene de su amante y casi se los exprima, y asi se lo estaba haciendo mi esposa a ese hombre, y en mi propia cama, y sin embargo, estaba yo tan excitado de ver aquello que no pude menos que comenzar a acariciarme mi pene ya levantado.
Ella sonreía y ponia la mirada como extraviada, ya que asi ella se pone cuando tiene uno o mas orgasmos, y la oi pedirle a Sergio que le metiera uno de sus dedos en el culo mientras que su verga la penetraba vaginalmente, y ella era una amazona autentica montada en al verga de su amante, y asi duraron cogiendo por mucho tiempo... hasta que mi esposa sonrió y girando un poco la cabeza le dijo: -Ay, mi amor, ya me cansé... y es que la tienes tan rica que me encanta.
Ella se zafó de aquella verga negra, y pude ver ese pene brillante de los jugos de mi esposa. Se giró y lo besó en la boca, y luego lentamente comenzó a besarlo desde la cara hasta el vientre y pude ver cómo se tragaba enterita la verga de aquel negro. Pensé en que conmigo se ponia tonta y de plano se negaba a que se la metiera por el culo, o a besarmela siquiera si ya se la habia metido en la vagina diciendome que le daba asco... ¡La hubieran visto mamarle la verga a su amante negro!
Ella se acostó en nuestra cama y Sergio colocó mi almohada en las nalgas de mi esposa, y luego en la poisición del Misionero comenzó a metersela lentamente hasta que sus huevos chocaban con las nalgas de mi mujer. A cada acometida del negor podia ver cómo el esfinter anal de mi mujer parecia ahcer guiños y la oia decir solamente: -Ay, asi, asi papito... que rico me la metes... ay Sergio, me encanta cómo me coges... que rica verga negra me estas dando papito.
Yo pensaba en entrar tan solo para ver qué hacia el negro y ella peor pudo mas mi morbo, o seria la curiosidad de ver hasta donde llegaba mi esposa que preferí no hacerme notar, y en eso vi a Sergio inclinarse hasta decirle algo al oido a mi esposa y ella, abrazandolo del cuello, y apretando sus lindas piernas en las caderas del hombre, solo dijo: -Si papito, echemelos, quiero que me inunden el ponche... asi papito... ay, que rico siento, tu leche está bien calientita mi negro... ay, asi, asi, papito, echamelos todos, que me escurran.
Y pude ver cómo Sergio sacaba su verga ya algo flacida de la vagina de mi esposa y leugo vi escurrir el semen de ese hombre hasta las nalgas primero y luego hasta la almohada, mi almohada, la que yo empleaba para dormir con la que crei era mi fiel esposa... y luego Sergio se acostó al aldo de mi mujer respirando con dificultad mientras ella comenzaba a acariciarle la verga, ahora embarrada del semen y de sus propios jugos... ¡Y tan delicada y asquerosa que se comportaba conmigo!
Luego ambos se levantaron para ir al baño y pude oir que se bañaban juntos. primero oi orinar a Sergio y luego a ella decirle que se volteara para otro lado porque no le gustaba que la vieran orinar o cagar... y a ambos reirse y luego oi la regadera, ya que se estaban bañando juntos, algo que conmigo tampoco hacia, y en ese momento decidí salir con el mismo cuidado hasta la calle, me suboi al coche y fui a dar una vuelta... regresando mas o menos dos horas despues.
Mi esposa estaba en la cocina y hasta allá llegué saludandole como siempre. Ella me miró y me dió un beso en la mejilla, como siempre tambien, y me dijo que si llevaba hambre. Le diej que no mucha sino que deseaba que esa noche me dejara cogermela, y ella me dijo sonriendo: -Ay mi amor, me encantaria, pero fijate que creo que me va a bajar... ¡Porque me han daod unos dolores en el vientre que no veas!... ¿Y si lo dejamos para mañana mejor?
-Esta bien mi amor- le dije- pero es que hasta los huevos me duelen de que hace ya dias que nada de nada... ¿Que a ti no te dan ganas de coger?
-Uy. mi amor, muchas ganas pero me siento adolorida.
-Oye, te veo muy contenta mi amor, es mas, hasta te ves sonrojada... ¡Casi como si hubieras tenido varios orgasmos, mi cielo! -le dije mirandola con fijeza.
-Ay, que cosas dices, mi amor... mira lo que te voy a dar de cenar.-dijo como distrayendome- humm, está rico y preparé bastante.
-Oye, si preparaste de mas... ¿Porqué no invitas a Sergio a cenar? Ya tiene dias qwue no lo veo.
Oye, tienes razon mi amor -dijo la muy cabrona- iene dias que yo tampoco lo veo... deja ver si está en la casita -dijo, dirigiendose a la pequeña casita donde vivimos al inicio de nuestro matrimonio.
La oi gritarle a Sergio y a el contestarle, y poco despues los vi entrar juntos a la cocina, como si de verdad no se hubieran visto en muchos dias. Yo habia decidido dejar las cosas asi, ya que por mi trabajo y posición no me convenia, ni a mi esposa, que hiciera yo un escandalo porque se enteraria toda la ciudad y se burlarian de mi.
Saludé a mi "SOCIO" y nos sentamos a cenar, como algunas veces antes y muchas mas, y no solo compartiamos los alimentos sino el cuerpo de mi mujer y cuando Sergio se fue, tres meses mas tarde, platiqué con mi mujer y le mostré las fotos que le fui tomando de las veces en que cogia con Sergio. Le dije que entendia su manera de ser y que si habia que agradecerle algo a este hombre es que ella se volvió mas sensual, y haciamos mas cosas en la cama desde que comenzó a coger con Sergio. Es mas, tuvimos un hijo y tengo ciertas dudas sobre si soy yo o fue Sergio el padre de la criatura. Mi esposa afirma que soy el apodre ya que, conmfrontada sobre su relación con Sergio, me dijo muy segura que, con el, siempre usó condón. Le comenté sobre una vez en que ví cómo le perforaba el culo con esa verga negra y ella, entre sonriendo y agresiva, me dijo tajante: -Mira, esa vez me dejé coger por el culo, es verdad, y sin condón pero tu mejor que nadie sabes que por el fundillo nadie se embaraza, pero si tienes dudas, adelante mi amor, paga los analisis de ADN y todos contentos... desde que EL se fue no he cogido con nadie mas y eso tu lo sabes, mi amor.
Esa es mi vida ahora. Es verdad que tengo a mi lado a una mujer mas cachonda y sensual, pero muchas veces aun estando cogiendomela, recuerdo las escenas donde la vi enculada por Sergio o a éste metiendole la verga en el ponche o en la boca, y ella diciendole que la suya era una verga riquisima.
Mi correo es maridocomplaciente@yahoo.com