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Ultrajada por mis amigos



Por Sophia

Esto me paso hace mucho tiempo, cuando era joven, actualmente tengo 29 años prácticamente, esto paso hace muchos años atrás en mi adolescencia (mas o menos a los 14 años), estaba reunido con unos amigos (Juan, Andrés, Enrique, Pedro y yo) en la casa de Juan, Juan tenía en ese entonces algo de 15 años, Enrique 17 años, Andrés 15 años y Pedro 16 años, como se han percatado pues yo era el menor. Como sus padres y su hermana habían salido de viaje por dos días pues nosotros nos quedamos tomando, fumando y pues viendo películas pornográficas (por supuesto que nuestros padres nos dieron permisos a todos para quedarnos en la casa de Juan). Habíamos comprado dos botellas de ron, dos cajetillas de cigarros, las películas pornográficas las había traído Enrique (por ser el mayor del grupo), una película era si mi memoria no me falla “curse of the catwoman y la otra era varios hombres contra una chica (no me acuerdo el nombre).

Eran alrededor de las 10 de las noches (habíamos comenzado a las 7 mas o menos), después de a ver visto dos películas pornográficas pues decidimos jugar un poco, decidimos jugar poker, pero como nos habíamos gastado todo el dinero en trago pues no nos quedo otra que buscar en la cocina de Juan algo para poder apostar, encontramos frijoles y pues a cada uno se le entrego 50 frijoles, como no había mucha emoción en apostar frijoles pues lo mejor era dar un castigo al que quedaba último y pues el que fuera campeón pues le daría el castigo que quisiera, se jugaría 4 rondas, el que quedaba peor en mas veces de las 4 rondas pues sería el perdedor y el ganador sería el que quedara mejor mas veces de las 4.

Todo el mundo acepto estas reglas ya que por los efectos del alcohol pues podríamos hacer cualquier cosa con tal de seguir divirtiéndonos, pues comenzamos a jugar, después de una hora pues ya teníamos los resultados, los cuales fueron:
- Primera ronda: Perdedor Andrés – Ganador Pedro.
- Segunda ronda: Perdedor Yo – Ganador Juan.
- Tercera ronda: Perdedor: Enrique – Ganador Andrés.
- Cuarta ronda: Perdedor: Yo – Ganador Enrique.

Así que el perdedor total era yo, ahora el problema era quien era el ganador puesto que empataron todos (menos yo) en el primer puesto, se hablo del tema y pues por mayoría (era 1 voto contra 4 votos) tenía que cumplir un castigo a cada uno, como no había alternativa y para que después no digan que era un aguafiestas pues acepté (aún ni me imaginaba en el lío que me había metido), comenzaron a dialogar entre ellos en voz baja para que yo no los escuche y pues al rato se me acercan (yo estaba viendo televisión) con una gran sonrisa todos, Juan me dice que ya tiene mi castigo pero que me tengo que esperar y que ellos me llamarán del segundo piso. Yo acepto y pues me quedo viendo televisión, todos suben al segundo piso (donde estaba los cuartos), después de un rato me llama Juan para que suba, yo subo las escaleras y pues estoy camino al cuarto de Juan, pero Juan me llama desde otro cuarto, yo voy donde él me dice, cuando entro al cuarto me doy cuenta que era el cuarto de su hermana (que tenía 17 años en ese entonces), Juan da un paso adelante y me dice: “Tú primer castigo será que te pongas esta ropa (había una ropa encima de la cama), hables y te comportes como mujer”, yo me quede totalmente helado y pues no sabía como reaccionar puesto que nunca había pensado que me harían un castigo así, definitivamente me negué y dije que esto no era parte del juego, de ahí Enrique me dice que no se especifico que tipo de castigo, yo me seguía negando, pero ante la amenaza de ellos en no volverme a invitar a una reunión (ustedes saben de no ser marginado) pues tuve que acceder contra toda mi voluntad. Tan solo les pedí que se salieran, todos salieron con una sonrisa cómplice, en eso Juan se voltea y me dice: “Allí hay una peluca, maquillaje y zapatos, ponte un par de medias como tus tetas”, por supuesto que yo ya estaba resignado y no me quedó otra que hacerlo.

Cuando todos se fueron, lo primero que hice fue cerrar la puerta con llave por dentro, no sabía ni que ponerme primero o que hacer puesto que nunca se me hubiese ocurrido vestirme con ropa de chica, así que después de dudar un poco me senté en el cama de la hermana de Juan y comencé a revisar toda la ropa que habían dejado encima de la cama, lo que encontré fue esto: una blusa de color crema, una mini falda (tipo porrista pero un poco mas pegada) de color rojo, un porta ligas de color negro, medias pantys de color negro también, unos guantes color negro un poco largos, un brasier de color negro de encaje que hacía juego con una diminuta tanga (que por cierto era bien pequeña). Cuando cogí toda la ropa pues para ser sincero lo primero que hice fue ver la tanga y me preguntaba si esto me iba a entrar (aún me acuerdo que la estiré para ver si era flexible), en fin comencé por quitarme toda la ropa, cuando estaba desnudo pues comencé por ponerme la tanga, solo puedo decir que en ese momento sentía que me violaba la tanga cuando se metía entre mis glúteos, con un poco de dificultad pues pudo entrar, de ahí me puse el brasier, realmente me fue difícil cerrarlo hasta que pude hacerlo (después de demorarme varios minutos intentándolo), como sugirió Juan pues me puse un par de medias, hasta ahí me sentía muy incómodo así que me miré al espejo y realmente me asombré de la figura que tenía (me dije que hasta podía pasar como mujer si quisiera), también no pude con la tentación de ver mi trasero y realmente se veía un muy buen trasero. Después me puse las medias (esto no me demoró mucho), me puse el porta ligas en la cintura (este si no me demoró mucho engraparlo), ajuste las medias al porta ligas, de ahí me puse la mini falda y la blusa (la blusa me quedaba un poco grande pero la mini falda pensaba que era muy chica). De ahí escogí un par de zapatos sin mucho tacos porque tenía miedo de caerme, me puse la peluca y pues trate de maquillarme (realmente ni sabía que hacía solo me puse lápiz labial y un poco de polvo de color en los ojos), por último me puse los guantes y me eché el perfume de la hermana de Juan. Cuando me mire al espejo realmente era toda una chica, nunca me había puesto a pensar como sería con ropa de mujer y pues ahora que lo estaba viendo me quede totalmente asombrado.

Agarré un poco de valor después de verme al espejo y este devolvía la imagen de toda una chica, lo primero que hice fue abrir la puerta y tratar de caminar lo mejor que podía (si que es bien difícil caminar con tacos), me fue muy difícil bajar las escaleras y me demoré una enternidad ya que tenía miedo de caerme. Después de terminar de bajar las escaleras pues mis amigos ya me estaban esperando abajo, lo único que pudieron hacer fue silbar y lanzarme muchos piropos. Yo realmente solo quería que me tragara la tierra ya que el valor se me fue cuando comenzaron a silbarme y todo eso, pero como ya había llegado ahí tan solo pude decir (o tratar de decir) con voz de mujer: “Cuál es mi siguiente castigo?” a lo cual ellos se rieron y pues se me acerco Juan, dándome una palmada en mi trasero y preguntando mi nombre, a mi solo se me ocurrió el primer nombre que se me vino a la cabeza que era Sophia. Enrique se me acerco y me dijo: “ahora me toca darte mi castigo, tienes que subir a esa mesa (apuntando su dedo a la mesa donde habíamos jugado) y comenzar a bailar sensualmente”. Lo único que podía hacer era seguir haciendo con mi papel de sumisa, así que lentamente me fui hasta allá, con ayuda de Juan pude subir encima de la mesa, Pedro enciende el equipo de música y pone música bien sensual, yo comienzo a moverme o por lo menos trataba ya que los tacos eran un poco difícil de hacerlo, todos ya están alrededor de la mesa sentados viendo el espectáculo o mejor dicho viendo todo mi trasero ya que lo veían a la perfección desde donde estaban, Enrique me exige que baje un poco sensualmente, y pues lo trate de hacer lo mejor que pude, al parecer le gusto ya que vi como llevaba su mano a su paquete, estuve bailando por un buen rato mientras ellos seguían silbando y diciendo cosas como “muévete mas putita, hasta abajo zorra o menea mas tu trasero de perra”.

Después de un rato de estar bailando, Andrés dice que le toca dar su castigo, yo me bajo de la mesa con ayuda de Enrique, una vez abajo se me acerca Andrés y me dice: “Vamos a jugar algo, son dos partes, la primera es que deberás dejarte atar (yo pensaba que íbamos a jugar algo como policías y ladrones)” así que me dejé atar mis manos hacia atrás pegadas a la espalda, de ahí Juan se acerca, me pone una venda de color negro por los ojos y me amordaza con algo que no logré ver (y me dice que esto hará mas real el juego), yo normal me dejaba puesto que estaba pensando que era un juego inofensivo, de ahí me llevan a la sala atada y sin poder ver por donde iba, solo escuchaba sus risas y esas cosas, una vez en la sala me hacen arrodillarme en el sillón y me atan también los pies, Andrés se me acerca y me dice: “la segunda parte del juego es que tú serás la actriz de la película porno y te tendrás que dejar hacer todo lo que queramos” yo traté de protestar pero no podía ya que estaba amordazada y atada tanto mis manos como mis pies, quería gritar para parar el juego pero no podía hacer nada, tan solo sentí que alguien me comenzaba a levantar la falda un poco y me restregaba su pene en mi culo (por encima de la ropa interior), mientras que otro me lo pasaba por mi cara, estaba muy asustado de todo esto pero algo dentro de mi comenzaba a gustarme el juego, el sentir como me restregaba su pene en mi culito me hacía delirar, sentir que me mojaban con sus líquidos pre seminales en mi cara también hacía que mi corazón latiera bien fuerte. Después de estar un rato así sin poder hacer nada y sentir como me ultrajaban (felizmente aún no me quitaban mi tanga) pues comencé a gemir suavemente, Juan al darse cuenta de esto lo que hace es preguntarme si cumpliré todo lo que piden si me desatan, yo respondo con la cabeza que si. Juan procede a desatarme los pies y las manos, de ahí me quita la venda de los ojos y de la boca.

Una vez que recupere la vista, vi a los 4 parados delante de mi (algunos se estaban subiendo el buzo), traté de decir algo pero Juan se me acerco y me dijo: “se buena chica, has todo lo que te pedimos y verás que disfrutarás durante toda la noche” tan solo me quede quieta y pues dije si con la cabeza mirando hacia el suelo. Yo ya estaba en el papel de totalmente sumisa, así que Juan agarra las cartas selecciona 4 y cada uno coge una carta, Juan tenía la carta mas alta, de ahí seguía Enrique, de ahí Pedro y por último Andrés. Juan me agarro la mano y me dijo: “Ven Sophia que he tenido la suerte de ser el primero”, yo solamente me levante y lo seguí, subimos las escaleras, me hizo pasar a su cuarto y cerro la puerta, ahí me dijo: “yo seré el primero en darte así que prepárate” yo tan solo le pude decir: “hazlo muy suave por favor que me da mucho miedo esto”, Juan se rió y me dijo que no me preocupara de nada. Me hizo arrodillarme delante de él, se baja su pantalón con su ropa interior, con una mano me agarra de la nuca y me lleva hacia su verga (que estaba totalmente erecta), yo solo pude abrir la boca y metérmela a la boca, nunca pensé chupar una verga tan solo lo había visto como lo hacían en las películas, así que lo primero que traté fue de no hacerle daño con mis dientes, tan solo presionaba mis labios alrededor de su verga mientras bajaba, cuando subía (la sacaba) pues succionaba, al parecer le gusto mucho eso porque después de un par de chupadas se vino en mi boca, traté de hacerme para atrás pero con su mano en mi nuca me forzó a tomarme su semen que realmente no pude contener en mi boca ya que era mucho y se me salía por mi boca, mientras el seguía metiendo y sacando hasta cierto punto su verga de mi boca. Después de termino totalmente de moverse la saco y comenzó a pasar su verga por mi cara dejando también rastros de semen por toda mi cara, me miro y me dijo que era la primera vez que alguien se la chupaba y que le había gustado mucho por eso se corrió rápido. Cuando vi su verga en lugar de verla flácida pues aún estaba totalmente erecta, yo realmente estaba asombrada por eso, me dice que llego el momento de perder la virginidad ya que por primera vez tirará con una mujer (realmente yo pensaba que él ya no era virgen) así que se sentó en la cama, me ordeno sacarme mi tanga muy despacio agachada en forma de L inversa y pues con mi falda levantada. Yo hice lo que me pidió (obvió que primero desenganché las medias del porta ligas) y levantando mi faldita pues me comencé a bajar mi tanga. Una vez que ya no estaba con mi tanga Juan se acerca por detrás de mí y me roza su pene en todo mi culito, lo único que pude hacer fue lanzar un pequeño gemido, Juan se acerca a mi oído, me dice que me eche en la cama boca abajo, Juan pone una almohada debajo de mi vientre para que mi culito quedara parado, Juan se acerca a mi culito y comienza a meterme un dedo, mientras me dice que esto hará que pueda entrar mejor su verga, no puedo negar que sentí algo extraño pero rico cuando comenzó a meter y sacar su dedo, en eso siento que el ensaliva otro dedo y comienza a meterme dos dedos, ahora si que estaba en la gloria (se sentía un poco de dolor pero era bien pasable), en eso Juan lleva su verga cerca de mi cara y hace que se la chupe, mientras se la estoy chupando me dice que esto hará que esté bien lubricada, estuve así un pequeño rato lo cual su verga quedo bien ensalivada.

Se pone encima mío, me dice que ponga la puntita en la entrada de mi culito, con mi mano agarro su verga y pongo la puntita en mi culito, Juan me dice que me prepare que tal vez me dolerá, comienza a empujar, yo comienzo a sentir un gran dolor mientras siento como se va abriendo mi culito, le pido que pare por favor pero Juan no me hace caso hasta que siento algo muy doloroso y que entra (después entendí que había terminado de entrar la cabecita) Juan muy lentamente me penetra toda su verga, yo ya estaba llorando por el dolor que sentía pero Juan me dijo que no me preocupara que no se iba a mover para que se acostumbrara mi culito, mientras me decía cosas como “estás bien rica Sophia, eres la primera mujer que me la tiro, me gusta mucho tu culito, espero que siempre me des tu culito”, después de estar así un rato siento que Juan la saca un poco y la vuelve a meter (ya no sentía tanto dolor como cuando me la metió), la saca un poco mas y la volvía a meter, así estuve un rato hasta que la saco del todo y la volvió a meter, ahí si grite por que me dolió, Juan se quedo quieto un rato y comenzó de nuevo con su mete y saca, solo que ahora no la sacaba del todo, estuvo un rato así dándome mientras yo ya no sentía nada de dolor y comenzaba a gemir, en eso me la saca del todo, me dice que me eche de costado y que encogiera mis piernas, yo ya había visto esa pose en la película así que normal, siento que trata de metérmela pero falla, me pide que le ponga la puntita en mi culito, yo obediente agarro su verga y le pongo la puntita en mi culo, de un solo empujón me la mete todo, tan solo pude decir un ahhhhhh!!!! Mientras él comenzó a meter y sacar bien fuerte, ahora era el placer mucho mas grande que el dolor, tan solo seguía gimiendo por el placer que sentía, era algo que no podía describir pero sentía tanto placer que sin darme cuenta me corrí con la verga de Juan en mi culito (ensucié la faldita que tenía puesta) casi inmediatamente de que me corra siento que Juan acelera sus embestidas y después de un gémido siento algo caliente en mi culito, sabía que Juan se había corrido dentro de mi culito, mientras decía que rico culito.

Se quedo un pequeño rato dentro de mí, de ahí la saco y me dio un par de palmadas en mi trasero, me dijo: “Tienes un muy rico culito Sophia, espero que cuando se vayan todos te puedas quedar un rato mas” se vistió, abrió la puerta y salió de la habitación, diciendo en voz alta a los que estaba abajo: “Que rico culo, siguiente”. Siento que suben las escaleras bien rápido y se asoma por la puerta Enrique, yo ya estaba sentada en la cama con mi culito adolorido, esperando lo que viniera, Enrique pasa a la habitación y cierra la puerta, se quita la ropa mientras se acerca a mi con su verga totalmente erecta, en eso me dice: “chúpame la verga perra” yo toda sumisa tan solo la cogí con la mano, comencé a masturbarlo mientras el me pedía que se la chupara, cosa que lo hice con un poco mas de experiencia ahora, después de un rato chupándole la verga a Enrique me dice: “me voy a correr zorra” en eso me la saca, me dice “abre la boca bien grande perra”, yo obediente lo hago, mientras el se masturba delante de mi cara y en eso siento una parte de su semen en mi boca y otra parte que cae en mi cara. Enrique con una cara de satisfacción muy grande me mira, me ordena que se la chupe de nuevo y que la deje bien limpia, me gustaba mas el trato de Juan ya que Enrique me trataba como una perra o puta, yo solo se la comencé a chupar de nuevo y noté que estaba flácida, después de un rato de estar chupándole su verga pues se vuelve a levantar, me saca su verga de mi boca y me dice: “échate boca abajo zorrita” yo solo me eche con la almohada debajo de mi vientre, Enrique se echa encima mío, yo agarro su verga y la llevo a mi culito, en eso Enrique me dice: “ahora vas a ver lo que es un macho puta barata” y de un solo golpe me ensarto su verga dentro de mi culito, por supuesto que entro fácil a comparación de Juan pero igual me dolía un poco, comenzó a meter y sacarla casi todo, estuvo en esa posición un muy buen rato sacando casi toda su verga y clavándomela de nuevo, hasta que me la saca del todo y me dice: “ahora quiero que te pongas como la perra que eres, ponte en cuatro patas” yo obediente (ya estaba disfrutando nuevamente) me puse en cuatro patas, el pone su verga en mi culito y de un solo empujón me la metió toda, me hizo ver las estrellas con esa clavada, comenzó hacer el mete y saca, yo ya estaba en la luna de recibir tanto placer, Enrique realmente sabía lo que hacía ya que con cada embestida me hacía gemir de mucho placer, en eso él comienza acelerar sus embestidas, con un gran gemido saca su verga de mi culito, derrama toda su leche encima de mis nalgas y mi rayita, con sentir su semen caliente en mi culito me hizo correrme, Enrique me baja la falda, se limpia su verga con la faldita, me da un par de nalgadas y me dice: “Tienes un rico culo de perrita, cuando necesites alguien para llenarlo, no dudes en llamarme zorrita”.

Enrique se vistió, abrió la puerta y se fue abajo diciendo en voz fuerte: “Esa perra sabe como moverse, siguiente”, escucho como sube a paso rápido y veo que se asoma por la puerta Pedro, yo estaba echada en la cama de costado mirando la puerta ya estaba bien cansada pero no tenía otra opción mas que seguir complaciendo a mis amigos, así que Pedro cierra la puerta se acerca a mi y se sienta al borde de la cama, se quita la ropa y se echa detrás de mí, me susurra al oído: “puedes chuparme mi pinga por favor” lo hizo tan gentil que pues no pude decirle que no, así que me volteo y me agacho un poco hasta que mi boca llega a su verga, estaba totalmente erecta por cierto, así que tan solo comencé a chuparle un rato ya con mucha experiencia, después de un par de sacadas, Pedro me dice: “ya no aguanto deseo meterte mi pinga en tu culito, échate boca abajo por favor” yo solo me eche ya sin poner la almohada debajo de mi vientre, levanto mi falda como para que no moleste, siento que Pedro se pone encima de mí, yo le agarro su verga y la llevo a la entrada, en eso siento que me la mete de un solo golpe, solo pude gemir de placer ya que no era tan grande como la de Juan ni la de Enrique, después de unas 20 metidas siento que acelera y se corre dentro de mí (creo que fue el que derramo mas semen en mi culito), eso si que fue realmente rápido después de haber estado con Juan y Enrique un muy buen tiempo, pues ni tiempo me dio de excitarme tanto, pero bueno Pedro se salió, me dijo: “Gracias por darme tanto placer y quitarme la virginidad Sophia, eres grandiosa” abrió la puerta y se fue, Pedro a comparación de Juan y Enrique no dijo nada al bajar, ni siquiera dijo siguiente ni nada de eso.

Sentí los pasos que subían la escalera, me imaginaba que era Andrés, obvio ya habían pasado 3 tan solo quedaba uno mas, entro al cuarto, cerro la puerta y se quito la ropa, yo estaba echada boca arriba con mi faldita bien puesta (con rastros de semen en mi trasero) y un poco frustrada por la última vez, Andrés se sento al borde de la cama y parecía que estuviera con vergüenza, así que yo agarré me acerqué a él, le agarré su verga con mi mano y comencé a masturbarlo, le dije: “Andrés mejor échate” el se echo a través de la cama, cosa que me dejo poder chuparle su verga, después de un par de metidas y sacadas en mi boca siento que me agarra la cabeza y empieza a correrse en mi boca, Andrés si que derramo mucho semen pero ahora si me lo pude tomar sin mayores problemas. Pensé que daría para una segunda vez pero fue grande mi sorpresa al ver que se paraba y se vestía. En eso abre la puerta del cuarto y sale. Baja las escaleras y en eso siento que suben, Juan se asoma y me dice: “Ya es hora de que te pongas tu tanga y bajes” Yo tan solo pude ver como se iba y de ahí sentir sus pasos bajando la escalera, prendí la luz del cuarto, encontré mi tanga y me la puse, ahora si me sentía toda una chica completamente, así que bajé con cuidado las escaleras, cuando llego abajo pues todos estaban con una sonrisa de oreja a oreja.

Una vez abajo se me acercó Pedro y me dijo: “Ahora me toca mi castigo, quiero que te pongas de rodillas y dejes que todos nos corramos encima de ti” yo iba a reclamar puesto que había tenido suficiente castigo pero realmente ese castigo había sido muy placentero para mi, así que no dije nada y simplemente me puse de rodillas en el centro de la sala, ellos hicieron un circulo alrededor mío y comenzaron a masturbarse ellos mismos, esto me hizo recordar la película que varios tipos se tiraban a una chica, claro que ahora fue diferente ya que no fueron todos al mismo tiempo sino uno por uno, después de estar en una posición sumisa durante un rato, Pedro se pone delante de mí y me tira todo su semen en mi cara, después Andrés se para delante de mi y hace lo mismo que hizo Pedro, los últimos fueron Enrique y Juan, que me tiraron bastante semen. Al terminar yo ahora estaba totalmente humillada ya que me habían usado para su satisfacción y ahora todos habían llegado en mi cara. Solo escuché decir a Juan, estuvo muy buena esta noche tenemos que volver a repetirla, yo pregunté si podía cambiarme a lo cual Juan me dice: “aún no termina mi castigo, mi castigo era que te vistieras y actuaras como una chica, en ningún momento te dije el tiempo, pero puedes ir a lavarte y cambiarte de ropa si deseas”, pues fui al baño a lavarme y después al cuarto de la hermana de Juan, la cual escogí de su ropero pues una mini falda (me llegaba cerca de mis rodillas), un top blanco y un conjunto de trusa negro con su sostén del mismo color que hacia juego, la ropa que había traído puesta pues la guarde para llevármela ya que realmente me gustaba el olor a semen. Después de un rato siento que alguien toca la puerta, era Enrique, lo hago pasar y él estando ahí me dice que si me puedo comportar como la hermana de Juan (ahí recién me enteré que Enrique se la quería tirar) así que le dije que no había problema, me comenzó a llamar Lucero (el nombre de la hermana de Juan) me empezó a tratar mucho mejor hasta que se la chupe y me volvió a clavar su verga esta vez sin lisuras sin nada de eso, tan solo me llamaba “Lucero” y pues no puedo negar que ya no sentía dolor sino mas bien mucho placer, ya que me encanto como me cogía Enrique pensando que era Lucero. Ahora si que se demoró en llegar, no sé cuanto tiempo estuvo clavándome pero fue realmente espectacular ya que me hizo llegar una vez mas con las piernas en el hombro de él, él al momento de llegar tan solo escuché decir: “Que rica estás Lucero, me encanta meterte mi pinga”. Después de un par de minutos, Enrique se sale de mi culito, se viste y me dice: “Me ha encantado tu culito Lucero, eres la mejor chica” de ahí se fue y pues yo tan solo me puse mi trusa. Cuando baje ya la gran mayoría estaba durmiendo, todos menos Juan que me llevo a la cocina, me comenzó a manosear y pues también me hizo suya una vez mas en la cocina, de ahí Juan se fue a dormir a su cuarto y pues me dijo que yo usara el cuarto de Lucero para dormir.

A la mañana siguiente, después de una noche de bastante sexo pues Juan despidió a todos y me dijo que si podía quedarme un rato mas, llamé a mi casa y pues no hubo problema en quedarme, cuando se lo dije a Juan pues él se alegro mucho y la verdad que ese día también tuve bastante sexo con Juan por toda su casa, me hizo vestirme de diferentes formas y me lo hizo en todas las posiciones, realmente disfrute mucho ese día, tanto así que le dije a Juan que fuera mi amo y yo sería su esclava para siempre, cosa que él acepto y desde ese día con Juan hacemos muchas cosas.

Tengo mas historias como estás si desean puedo escribirlas.

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