Por Alejandro Alex 64
-Corten! –dije molesto, levantándome de la silla y dirigiéndome hacia los actores que estaban protagonizando una escena bastante caliente.
Cinco metros delante de nosotros, tres hombres mantenían sexo con una mujer negra, de grandes senos, hermosos pezones marrones y excelente físico.
-David! –dije, señalando a quien estaba penetrando vaginalmente a la actriz, mientras que Franco, abajo, introducía su miembro en el ano y, al costado, Richi colocaba su “muñeco” en la boca de la joven.
-No estás haciendo lo que te dije, que es lo que está en el libreto: debes cojerla solo con la cabeza, ir jugando, luego metérsela y sacársela toda, alternando esos movimientos…
-Lo que sucede –me respondió David, un rubio de cabellos largos y físico atlético- es que ella no está muy lubricada, y eso no me lo hace muy fácil…
-Mira, cuando eso sucede, debes apelar a algo muy sencillo: la saliva. O lo haces en plena filmación o cortamos y luego editamos…tiene arreglo!, pero no me vas a estropear, como lo has hecho ahora, una escena de más de quince minutos….
-Bueno, yo… -intentó una vaga disculpa-
-Amor –le dije a Lorena- creo que estos chicos necesitan unas lecciones…
-Creo que si, Marcos…-respondió ella, acariciándose uno de los senos, como provocándome, mientras su juguetona y experiente lengua, recorría aquellos carnosos labios.
-Vamos –Dije, mirando al actor al cual había reprendido- a continuar la escena, pero antes voy a hacer esto, para solucionar el problema y para que
David aprenda cómo se hace…
Me incliné, abrí con los dedos la deliciosa concha que tenía aquella estupenda hembra, y comencé a chupársela durante algunos minutos, hundiendo mi lengua completamente y moviéndola en círculos cada vez más rápido, rozando el clítoris, de arriba a abajo, lo que provocó que Lorena, comenzara a temblar, gemir y gritar cada vez más, en el marco de un formidable orgasmo.
Me levanté y le dije al actor:
-Bueno, listo. Continúa tu obra.
La caliente escena volvió a repetirse y esta vez no hubo inconvenientes, ya que al término de la misma, las tres vergas desparramaron abundante semen en el cuerpo y cara de aquella hermosa mujer, casi al mismo tiempo que ella también acababa, disfrutándolo mucho, por lo que pude apreciar…
Satisfecho, les indiqué a los tres que descansaran, puesto que en horas de la noche, continuaríamos la filmación de la película.
Fui a mi dormitorio del hotel y tras ducharme y tomar un par de tragos, me disponía a acostarme para descansar algo, cuando de pronto, escuché que golpeaban suavemente en la puerta.
Abrí y me encontré con la exquisita figura de Lorena, quien no estaba sola. La acompañaba otra joven, de piel muy blanca, alta, delgada, pero de senos muy grandes, más que los de la morena.
-Venimos a acompañarte. –dijo casi en un susurro mi actriz preferida.
Mis ojos recorrieron su cuerpo, casi como acariciándolo. Llevaba un vestido largo, algo transparente, con un gran tajo al costado, que dejaba al desnudo, una de sus preciosas piernas.
-Vengo con Vanina –y señaló a la otra mujer. Creo que te va a interesar saber que quiere ingresar en nuestra Empresa de películas condicionadas.
-Bien! –dije, mientras le daba un beso en la mejilla a la invitada. –Será un gusto tenerla con nosotros.
Vanina también tenía un vestido, pero muy corto, de color rojo, súper escotado, que dejaba casi afuera sus redondeados pechos…los cuales también recorrí con mis ojos.
-Exacto. Como dice Lorena. Me gustaría unirme al grupo…y para eso –me miró con picardía- estoy dispuesta a todo…
Dicho esto, se inclinó sobre mi, acariciando mi verga sobre la bata, la cual rápidamente reaccionó.
Desprendió la prenda, sacó el “hinchado paquete” y con su boca, se lo “comió” todo. Yo la miraba y veía que no sólo lo hacía muy bien, sino que lo disfrutaba. Cerré los ojos y me abandoné al placer que significaba aquella boca caliente y húmeda, la lengua que me recorría todo el miembro y aquél inigualable “masaje bucal” que, realmente, me enloqueció.
Lorena, sonrió al ver como yo disfrutaba y le preguntó a su amiga:
-Te lo vas a comer vos sola? Dámelo un poco...no seas malita!
Vanina sacó mi pene de su boca y se lo ofreció a Lorena, que con lamidas y chupadas, terminó de enloquecerme. Mientras la morena me besaba y recorría con su lengua mi cuello, orejas y pecho, la “grata visita” se desnudaba, colocándose frente mío, en “cuatro patas” y abriendo con sus manos las nalgas, mostrándome una concha bien afeitada, grande y brillante de “jugosa”...
Dejé de lado las caricias de Lorena y me dediqué a penetrar aquella sabrosa “cueva” que me ofrecía Vanina, cosa que hice con algo de lentitud porque gracias a la “previa” que me habían brindado ambas, estaba a punto de acabarme.
Resistí como pude. Le acaricié aquellos grandes senos mientras la cogía, pellizcándole los pezones, lo que la volvía cada vez más “eléctrica”, embistiéndome con su culo y haciendo todo tipo de contorsiones mientras el pene entraba y salía.
-Toma un poco –Le dije a Lorena, sacando el miembro de la concha de Vanina y metiéndoselo en la boca de ella, de labios super carnosos –Chúpalo y cómelo todo. Devóralo, putita, conchuda, chupa verga!... (le encantaba que le dijera ese tipo de cosas...se calentaba más aún)
Realmente me hizo caso, porque la forma como lo “devoró” me hizo llenarla de semen a los pocos minutos...
Vanina se dio vuelta y lo succionó también, limpiando la cabeza, lamiendo las gotas de leche que la otra me había dejado....y con su lengua, llevó esa leche hasta la boca de la morena, intercambiando besos y caricias en los senos...que terminaron con ellas dos haciendo un terrible 69 y yo mirando, cómodamente instalado en mi sofá, mientras terminaba mi trago de whisky...
Las acabadas de ambas, eran monumentales, los gritos y jadeos, ni les cuento!!
Cuando terminaron, miré a Vanina y le dije:
-Bienvenida al grupo. El trabajo es tuyo. Has sido incorporada oficialmente a esta Empresa y esta ha sido parte de la “ceremonia de bienvenida”.
-Hay otra parte? –Preguntó la flaca de grandes pechos.
-Si. Dentro de unos minutos, cuando me reponga, vamos a tener tu y yo, una sesión de sexo anal que, espero, te guste... si la apruebas, habrás sido aceptada definitivamente.
-Bueno –respondió- No me hagas esperar mucho!!
-Claro que no. Mientras, puedes darte una ducha, acompañada por Lorena. Te parece?
-Si. Vamos. –La tomó de la mano y se fueron juntas rumbo al baño.
Yo pensaba, mientras me aprontaba para lo planeado minutos después: “Qué dura que es la vida de un Director de películas porno!! Pero bueno, es un “gran esfuerzo” que bien vale la pena!!”
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