Por Ameli
Eran las 5:30 de la tarde, entre a mi sala y lo vi conversando con mi profesor. Lo salude por cortesia pero algo ocurrio cuando lo mire a los ojos, una chispa o un fuego, algo se encendio dento de mi, senti un calor recorrer mi pecho y llegar a mi entrepierna, mi corazon latir rapidamente y supe que era el...
Lo deseaba, habian pasado dias, y lo seguia mirando desde lejos. Era algo inevitable, su olor, sus manos grandes y sus brazos; era el hombre mas viril que hubiera visto y con una mirada que me volvia loca.
Un dia el profesor falto a clases pero como yo sabia que a el le tocaba despues de mi, me quede esperando sentada afuera, para aprovechar de hablarle, y asi fue le dije que nuestro profe no estaba pero que me acompañara a la sala porque habia dejado algo para el, el no lo sabia pero iba a ser mi victima sexual.
Yo tenia 18 igual que el, ese dia me habia vestido muy coquetamente, una faldita cortita y una camisa que estaba abierta lo suficiente como para que apreciara mis grandes y redondas tetitas.
Cuando entramos a la sala, la cerre por dentro sin que se diera cuenta, me estaba dando la espalda y habia abierto el piano que habia en un rincon, la sala estaba algo oscura que se estaba poniendo el sol, esa era la ultima clase y aproveche las circunstancias para acercarme por atras y decirle al oido, te puedo tocar algo? el se dio vuelta y me miro a los ojos, me derreti pero no queria perder el control lo arrincone y le aprete mi cuerpo al suyo poniendo delicadamente mis manos en el piano, tocando dos armoniosos acordes que retumbaron en la sala, fui acercando mis labios lentamente a su hombro pero me dirigi a su cuello, bese su menton y luego su mejilla, el cerro sus ojos y supo sus manos sobre las mias, volvio a sonar aquel acorde, mire sus labios humedos y esperando pòr mi, me acerque lentamente y lo bese, el tomo mi rostro y de pronto aquel beso seductor se fue haciando apasionado y ardiente.
Con sus manos recorrio mi espalda, mis pechos y mi cola, me arrincono el a mi, y senti por fin su cuerpo deseandome, respiraba agitado y me miraba con ternura mientra iba bajando hacia mi entrepierna, subio mi faldita y corrio mi calzon hacia el lado, introdujo con fuerza su lengua entre mis plieges y lamio mi clitoris aceco sus manos para sentir mi humedas le tome una de ellas y le indique que me masturbara, de apoco me fui cayendo hasta quedar en la siila del piano sentada con mis pioernas abiertas y sus labios supcionandome y recorriendome, abrio mi blusa y se dedico a mis pechos, mientras los acariciaba y los besaba abri su pantalon y saque su erecto u caliente pene que estaba a punto de estallar, le dije al oido, hazmelo y asombrado me miro a los ojos ubico su glande en la entrada de mi vagina y fue lentamente intruduciendolo, como un asesor que con cada piso te proporciona mas placer, mientras mas adentro mas loca me volvia yo, apretandolo contra mi, le saque su polera mientras el me habia vibrar, cada vez metiedolo mas fuerte, mas intenso me beso y me declaro su deseo intenso por mi desde aquel dia en que nos vimos, eso me exito aun mas su vos jadeando mientras me hablaba me enloquecia gemia dentro de su boca el sonido se propagaba dentro de el, me apoye en el piano y este sono fuertemente al tiempo que el acababa dentro de mi, se sentia su semen caliente recorrer mi vagina me pregunto acabaste ya? me faltaba poco asi que lo agarre firmemente y le hice que me penetrara unas 4 o 5 veces mas y acabe a chorros sobre el, quedamos exaustos.
Nos vestimos y fuimos a tomar una tasa de cafe, para conocernos mejor, despues de aquel sexo increible no podia dejarlo ir...
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