Contactos

 

Te necesito niña



Por Likeyounggirls

Carolina

En la complicidad de la noche
quiero hacerte mía;
saborear y degustar cada una de las delicias
[de tu cuerpo;
robarme tu inocencia, tu inocencia de niña;
algo que deseé hacer desde hace algún tiempo:
¿abrirías tus piernitas, y me dejarías entrar sin recelo,
esperando recibir sólo placer y consuelo?

Te miraba pasar y te deseaba tanto,
que ahora que te rapté se me llena el alma y cuerpo
de gozo, y estallo en llanto;
al saber que, a partir de hoy, te haré mía todos los días;
que usaré tu cuerpo indiscriminadamente y sin medida;
que te haré todo lo que se me ocurra,
todo lo que se me venga a la mente:
desde desflorarte, besarte, arrancar de tu cuerpo
cada nota de placer que tu cuerpo de niña ofrece.
Razones, no necesito descubrirlas ahora,
las albergo en mi corazón y mente
desde hace algún tiempo,
desde que tenías cuatro añitos, niña mía;
desde que te vi, varias veces, caminando
hacia la tienda, solita, enfundada
en tu batita de dormir de niña,
que dejaba ver tus bracitos y piernitas desnudos.
¡Se adivinaba el resto de tu cuerpo fácilmente!
¡te imaginaba toda desnuda, para mí;
montadita tú arriba de mí; penetrándote!
y disfrutaba esos momentos, a ti,
como antes no había disfrutado a ninguna.
Te veías tan hermosa, tan sensual,
que lo único que se me vino a la mente
fue desearte; albergar en mi mente, tenebrosamente,
que algún día serías mía.
Ahora tienes diez años, vida mía,
sigues siendo una niña todavía;
estás al punto, como me gustan,
para disfrutarte, sin miramientos ni apatía.
¡Carolina, dame tu lengua, mírame a los ojos,
que deseo hacerte mía! yo sé
que tú también así lo querías.

Te rapté, te usaré para mi deleite carnal;
aunque después tengas que partir de mi vida.
Te tendré que matar, Carolina, no quiero
ir a la cárcel por abusar de una niña.
Mientras gocemos, abandónate, relájate,
disfruta, que te queda algo de tiempo,
[no mucho todavía.
Disfruta siendo deseada, amada y abusada,
por alguien que te adora y te desea con lascivia.
¡Carolina, ven, niña mía!
ahora que estamos solos, sin un alma,
sólo tú y yo, ¡para amarnos!
Desnúdate, esta vez deseo acariciarte la vagina,
mamarte tu puchita lampiña y cerradita,
y quedarme aliviado y dormido
abrazado a tu cuerpo; sabiendo,
teniendo la certeza, que mañana, si me place
[y lo deseo,
serás nuevamente mía.
¡Ven, déjame anidar mi verga en tu vagina!
pues no eres eterna, pues te irás antes de tiempo,
[algún día.
Lo siento, así son las cosas,
no podía quedarme con las ganas de poseer una niña;
te irás cuando cumplas dieciséis,
de más edad no me servirías,
pues me gustan las adolescentes y las niñas.

Carolina, te amo, te deseo;
celebremos que existes, que estás bonita,
haciendo el amor, y gozando cada día;
yo, de tu cuerpo,
tu cuerpo… de niña.

Accede a los relatos eróticos exclusivos



Más Relatos Eróticos



Relatos Eróticos

Autosatisfacción
Confesiones
Control Mental
Cybersexo
Dominación
Fantasías
Fetichismo
Filial
Gays
Lesbianas
Infidelidad
Intercambios
Interracial
Jovencitas
Maduras
Maduros
No Consentido
Orgías
Primera Vez
SadoMaso
Sexo Anal
Sexo Oral
Transexuales
Voyerismo
Zoofilia
Otros


Ligar y Conocer Gente

Nube de Tags

horoscopo juegos gratis musica noticias monografias casino tarot directorio de blogs tests interpretación de sueños conocer gente peliculas online empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes fotolog videos online monografias