Por karmapa
LA FIESTA DE MI AMIGA CAROL
En la fiesta de mi amiga Carol conocí a Cristian, no sabía nada de él y obviamente él tampoco de mí, pero mi queridísima amiga como sabía que yo andaba de capa caída, se le encendió el bombillito y me presento a este súper amigo.
Después de llegar a mi casa del trabajo, recordé que era la fiesta de cumpleaños de mi amiga Carol, ya tenía con antelación el presente que le iba a regalar, no me demore mucho en arreglarme y Salí de mi casa al salón en donde era la fiesta, cuando vi a Cristian y me impacto tremendo sujeto, espectacular, alto, rubio de ojos cafés claros, muy bien vestido, me sedujo además la colonia que traía, expelía un olor delicioso, me gusto; después de mucho buscar a mi amiga por los mismos lados por donde iba aquel sujeto, por fin ella me encontró a mi primero, nos saludamos, le entregue el regalo y sin más ni más le pregunte que quien era aquel sujeto, y ella sin disimular, lo llamo y me lo presento, mis manos estaban frías, él me sintió y al saludarme de mano y beso en la mejilla, me dijo que porque estaba tan helada, que si quería él me calentaba con su chaqueta, yo asentí con una sonrisa, pero le dije que no había cuidado, que eso era porque no había entrado en calor aun con la fiesta, yo tenía las manos heladas, pero por dentro estaba que ardía en deseo por él, me invito a bailar, no dude en aceptar, fuimos y al tocar sus fuertes manos sentí como mi corazón empezó a latir, me tomó por la cintura y ligeramente con sus dedos me alcanzaba a tocar mi trasero, me excitaba al sentir el olor de su perfume, me calentaba aun más el estar pegadita a su pecho fuerte, grande…
Hubo un momento en que el me decía algo al oído que no entendía y al querer decirle que me repitiera nos dimos un pequeño beso, después de terminar de bailar nos fuimos a un balcón alejado y solo para “hablar” y conocernos mejor, sinceramente en ese momento era lo que menos me importaba, que música le gusta, cual es el color favorito, etc. Yo le miraba su entrepierna, el me miraba mis senos, yo le miraba, su pecho grande, fuerte, él me miraba cuando yo medio volteaba, me miraba el trasero, de un momento a otro nos dimos muchos besos deliciosos, calientes, deseosos de sexo, nos arrinconamos él me quería romper el vestido, yo quería bajarle el pantalón, chuparle el pene, acordamos irnos para el baño que estaba cerca de la salida, este era al que casi no entraba gente, primero entro él, al momento entre yo, el baño era como un sueño, era grande y espacioso, nos dejamos llevar por la calentura de los tragos que habíamos tomado y por el gusto que habíamos sentido cada uno al vernos por primera vez, el me besaba el cuello, sentía que me pasaban corrientasos hacia abajo, yo le desabotonaba la camisa, el me bajaba el vestido, yo me quede desnuda, aun con mi pequeña ropa interior, el tenia aun su pantalón puesto, rápidamente se quito el pantalón y quedó en bóxer, se le podía ver la inmensidad de su pene erecto, yo quería tirármele encima, sacarlo, chuparlo, lamerle los testículos, pero él tenía otros planes, me cogió de una mano y me dijo que me diera una vueltecita, que quería verme, disfrutarme así, desnuda, ese detalle me fascino, me dijo con voz totalmente varonil, tienes un culo precioso, y unos senos hermosos, quiero chupártelos, yo no podía ni quería decir NO…, esa palabra no estaba dentro de mi léxico en ese momento, yo le dije que toda quería ser suya, que hiciera conmigo lo que quisiera, él sin pensarlo me cargo, me puso sobre el lavamanos y me corrió mi brasilera a un lado y empezó a chuparme mi vulva deliciosamente, de solo sentir su respiración ya estaba más excitada, me decía con baja voz, que mi vagina olía delicioso, que sabia uuuummmmm, súper, cada palabra que decía me encantaba, quería retribuirle con el mismo placer que estaba sintiendo, yo le decía que deseaba su pene, que me penetrara toda, que no dejara rincón sin recorrer, me hizo correr deliciosamente, ¡¡¡qué hombre!!!
Después me dio un momentico para que me recuperara y cogiera nuevas fuerzas, mientras él se estimulaba su pene grande, yo lo miraba y me excitaba de verle como subía y bajaba por el cuello de su gran pene, estaba ya más que lista para entregarle todo mi sexo, me dispuse a chuparle su inmenso pene, el me decía que le hiciera rico, rico, con voz suave, le chupaba sus bolas, el me cogía del pelo y mi cabeza me la movía hacia donde él quería, yo me metía todo su pene en mi boca y el temblaba de placer, yo me sentía feliz de verlo así, termino en mi boca, me tome toda esa leche caliente, cuando me vio que me trague su leche me dijo que era la mejor mamada que le habían dado en la vida, yo le dije que eso era solo un poco de lo que quería que disfrutáramos, el me dijo “dame un ratico, como yo te di a ti, ya te doy lo que quieres” yo no quería dejarlo ir sin que me penetrara mi vagina y por supuesto mi culo, tengo que confesar que me encanta el sexo oral y el anal, cuando ya tenía nueva ganas, pues le hice un pequeño baile que se trataba de acercarme sin dejar que me tocara, el decía que ese culo iba a ser de él, yo encantada, yo le decía que lo estaba esperando para que lo penetrara, ya relajado y de nuevo con las pilas puestas, estimulaba su pene con su mano derecha y de solo ver esa acción sentía que se me salía el corazón del gusto de ver su pene, con su mano izquierda me tocaba mi culo y me estimulaba con sus dedos untados de saliva, pasaba eso y yo sentía como palpitaba mi corazón y pensaba que me penetrara ya, que estaba volviéndome loca de ganas de sentirlo dentro de mí, me decía que tenía un culo hermoso, que lo dejara mirarlo y acariciarlo, que esa noche no se iba a acabar aun, cuando por fin se decidió, me puso encima del lavamanos y me penetro por mi vagina, al entrar aquel pene tan grande y duro, podía sentir como rompía para poder entrar, me decía que parecía una vagina de adolescente, muy apretada, yo dichosa de esas sensaciones, y de esas palabras, mientras me penetraba, me chupaba las senos de forma casi que armónica, me tenia súper excitada, iba a explotar de placer, miraba el entrar de su pene por mi vagina y me decía “deliciosa vagina, deliciosa”, no termino ahí, pero yo si tuve mi orgasmo delicioso, pero no quede sin fuerzas, por el contrario sabia que ahora venia lo mejor, me baje del lavamanos y cogí su pene y me lo metí yo misma, atravesé mis nalgas, no quería que parara esa sensación, el se inquieto un poco al verme que quería metérmelo por el ano, yo misma, le dije que si eso no era lo que más quería, a lo que él contesto que; obviamente, ya en posición totalmente dispuesta a que me penetrara, el me pegaba en las nalgas y me las apretaba, mas me excitaba eso, le decía rómpemelo, llénamelo y no me lo saques, el hacía caso de lo que yo le decía, me rompió mi culo con ese súper pene, inmenso, hambriento de sexo anal, el me decía que eso era como un sueño, “hermoso, hermoso este culo”, me daba besos en la espalda y me acariciaba mi clítoris, me empujaba duro, yo le pedía más, mas y mas, me contestaba agitado, “no me voy a cansar de darte en ese culo bello, me encanta, no quiero parar”, me daba y me daba, miraba como entraba y salía de mi culo, lo podía ver mirando por el espejo, me gustaba mucho como me miraba con tantísimo deseo, le decía que me rompiera, que tenía un pene delicioso, jugoso, inmenso, a él eso le excito muchísimo, me pregunto que si quería que terminara en mi boca o dentro de mi culo, yo le contesté que en donde él quisiera, así lo hizo, lo saco de mi culo, y termino en mis nalgas, que cantidad de leche caliente desbordada por mis nalgas, me dijo con voz muy agitada, que ese era mi premio, que su leche bañando mis nalgas lo hacía disfrutar más de mi culo, hhhhhaaaaaa, deliciosa…
Terminamos, nos echamos agua y salimos cada uno por su lado, no sé que hizo, si se fue o que, solo sé que disfrute muchísimo de esa fiesta.
Autor
M.E.A.F.